En Our Europe comentamos noticias, libros, redes sociales, encuestas, programas de televisión, deportes o estrenos cinematográficos, casi siempre con una perspectiva europea.
Our Europe es la continuación del blog "europe@s" que, alojado en La Comunidad de elpais.com entre 2008 y 2014, obtuvo el premio de la Comisión Europea al "Mejor Post de Actualidad Europea" (2009).
El día 23 de junio recordamos el décimo aniversario del referéndum en el que los británicos, para sorpresa de propios y extraños, decidieron salir de la Unión Europea. Nos hemos pasado diez años hablando del Brexit y me temo que los próximos diez nos los vamos a pasar hablando del Breturn, del retorno de Reino Unido a la Unión Europea.
Manifestación en Londres a favor de la "reunificación" en el X aniversario del Brexit (Reuters)
Las señales de este regreso son claras:
Según encuestas de YouGov, de mayo de este año, el 55% de los británicos muestran una opinión favorable al retorno de GB a la UE y sólo el 33% opinan en contra. Según Ipsos, el porcentaje a favor todavía es más importante entre los jóvenes de 18 a 34 años, con un 68%.
Las declaraciones favorables al Brexit durante los 14 años (2010-2024) de gobiernos conservadores (Cameron, May, Johnson, Truss y Sunak) han registrado un giro de ciento ochenta grados con la llegada de los laboristas al gobierno con Starmer en 2024 y su posible sucesor Andy Burnham, favorables al Breturn.
Otra cosa es que, si el gobierno británico decide en los próximos años solicitar el reingreso en la Unión Europea, los 27 socios europeos se lo vayan a poner fácil. Bueno hoy digo 27, mañana podemos ser más de 35...
Todavía tenemos muy fresco el recuerdo de las dificultades que los británicos han puesto a los avances en la integración de la UE. Algunos analistas dicen que para los británicos hubiera sido suficiente un Mercado Común, pero rechazan avanzar en la unión política.
Por este y otros motivos, los británicos han abusado en ocasiones de la cláusula opting out, por la que se han excluido voluntariamente, por ejemplo, de adoptar el Euro o firmar el Acuerdo de Schengen.
Gran Bretaña y la Unión Europea se necesitan mutuamente...y no sólo en estos momentos por cuestiones de Defensa (apoyo a Ucrania, crisis de la OTAN...). Los europeos hemos perdido un tiempo y una energía inmensa con este divorcio. No perdamos otros diez años en la reconciliación!
Pero la pregunta es en estos momentos oportuna, porque no sabemos exactamente si la Unión Europea se está quedando rezagada (básicamente en relación a Estados Unidos y China) o está padeciendo su "annus horribilis", pero pronto va a recuperar la vitalidad y el impulso de años atrás.
Un repaso a las noticias de los últimos 30 días nos muestra el siguiente panorama:
1. Europa abre la era de las deportaciones: Que las deportaciones de migrantes figuran en la agenda de los partidos de extrema derecha, se sabe. Que ciertos países de la Unión Europea (como la Italia de Meloni) ya hayan hecho sus pinitos en este terreno, se conoce. Pero que el Parlamento Europeo las apruebe, sinceramente no me lo esperaba.
2. El fracaso del avión de combate europeo: Un proyecto ambicioso, con más de diez años de desarrollo y unas inversiones astronómicas (unos 150.000 millones de euros) que echamos al cubo de la basura, justo en el momento en que Trump amenaza con abandonar la OTAN y Putin con ampliar la guerra de Ucrania a otras regiones de Europa.
3. Kaja Kallas, "ministra" de Asuntos Exteriores de la UE, está siendo ampliamente cuestionada en un momento en el que necesitamos más que nunca que Europa hable con una sola voz. Ministros, diplomáticos y periodistas de otros países escuchan tantas voces ( de Kallas, de von der Leyen, de Costa, de Macron, de Merz...) que esto les debe parecer un gallinero.
Kaja Kallas, Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores (Foto: Parlamento Europeo)
4. Pero si Europa no habla con una sola voz, la culpa no es (exclusivamente) de Kallas. El entramado institucional parece obsoleto. Por ejemplo, la Política Exterior de la UE se rige por la unanimidad: Si uno solo de los 27 no está de acuerdo, una iniciativa no sale adelante. Y más difícil todavía será tomar decisiones tras las ampliaciones proyectadas (ahora mismo, diez países son candidatos).
5. Creo que la UE, en lugar de empezar la casa por el tejado (como se ha comprobado con el avión de combate) debería empezar por cosas más sencillas y copiar (si hace falta) las buenas iniciativas de otros países para reducir o eliminar la dependencia de EEUU.
Por ejemplo, China no tiene WhatsApp, Uber, Amazon o Facebook, sino sus equivalentes locales WeChat, Didi, Alibaba y Weibo. En Europa ni nos lo planteamos. Seguimos la rutina de pagar con tarjetas de crédito (Made in USA) como Visa o Mastercard. Algunos dirán que las tarjetas de crédito son el pasado y que en España ya tenemos Bizum. Sí, pero lo que ahora necesitamos es un Bizum europeo...
El 1 de enero de 1986, diez años después de iniciada la Transición y de un golpe de Estado, España ingresó en la Comunidad Económica Europea (CEE) que, pocos años después, cambió su nombre por Unión Europea.
La generación de mi abuelo trajo la II República, pero sus sueños se vieron truncados por la Guerra Civil, el exilio y la represión de los 40 años de Dictadura. Él no tuvo la suerte de otras gentes de su edad - estoy pensando por ejemplo en Alberti- de ver el retorno de la democracia...ni el ingreso en la CEE.
La generación de mis padres fue moldeada primero por el aislamiento internacional, la ausencia de libertades, el hambre y las cartillas de racionamiento, y después por el desarrollismo, la emigración y el turismo.
Cuando la generación de mis padres parecía comenzar a respirar, se inició la Transición y mi generación creyó por un momento que se iba a comer el mundo, sobre todo después la entrada de España en la CEE. Pero hoy mi generación está a punto de ver el fracaso, al comprobar cómo la democracia se debilita y cómo avanza la extrema derecha en nuestro país, en Europa y en el mundo.
Mi generación podrá decir que ha vivido 20 años muy buenos (1986-2006) de España en Europa: Hemos visto, entre otras cosas, la caída del Muro de Berlín, El Tratado de Maastricht, la llegada del Euro y el fin de las aduanas interiores, la Ampliación hacia los países del Este, la puesta en marcha del Programa Erasmus...
Pero la generación de mis hijos lleva 20 años (2006-2026) pasando todo tipo de penalidades: primero fue la Gran Recesión y, cuando estábamos empezando a levantar cabeza, llegó primero el Brexit y después la pandemia. Y cuando la pandemia estaba más o menos controlada, llegó la invasión de Ucrania por las tropas de Putin.
En el plano internacional, llevamos cuatro años de una guerra a la que no solo no se le ve el final, sino que la posición de Europa en el mundo se ve ahora amenazada por nuevas guerras en Gaza y en Irán, por nuevos dirigentes como Putin o Trump, que parecen querer acabar con el Derecho Internacional y con el multilateralismo, e imponer un regreso a los imperios del siglo XIX.
En el plano nacional, estamos viviendo, desde hace 15 años, una lenta descomposición del "Régimen del 78" que recuerda vivamente a lo sucedido en nuestro país en el primer cuarto del siglo XX, en el reinado de Alfonso XIII. Es curioso que historiadores y medios de comunicación no hayan trazado un paralelismo entre estas dos etapas.
Los libros que comentamos hoy se mueven en un arco de 30 años: El más recientemente publicado es una novela de David Safier (Bremen, 1966), al que la editorial presenta como "uno de los autores más divertidos y entrañables del panorama europeo", sobre todo a partir de los cuatro libros que protagoniza Miss Merkel.
El más antiguo es un ensayo de Giovanni Sartori (Florencia, 1924-Roma, 2017) y Premio Príncipe de Asturias 2005 y uno de los intelectuales más importantes de Italia, junto a Nuccio Ordine y Umberto Eco, ya comentados aquí. Nunca es tarde para (re)leer Homo videns: muchas cosas que se han hecho mal, en el mundo de los medios y colaterales, se podrían o quizás se pueden todavía corregir.
Giovanni Sartori (1997): Homo videns. La sociedad teledirigida. Ed. Taurus, Madrid, 159 págs., 11€.
Publicado hace casi 30 años, el libro no sólo no ha perdido actualidad, sino que parece una "profecía" de lo que estamos viviendo.
Sí, hay una crítica a la televisión "que está atrofiando nuestra capacidad de entender", pero Sartori ya preveía lo que iba a pasar con Internet que en esos momentos estaba en sus inicios: "Las posibilidades de internet son infinitas, para bien o para mal...analfabetos culturales matarán su tiempo libre en internet, en compañía de almas gemelas...para ello es un espléndido modo de perder el tiempo".
La escuela, el periodismo y, por supuesto, la política no escapan al dominio de la tele y a las críticas de Sartori.
Antonio Martínez Asensio (2025): Cien libros, una vida, Aguilar, Barcelona, 381 págs., 21€.
El autor de este libro se considera un hombre afortunado: "Me pagan por leer y poder contarlo...Leer es lo que más me ha gustado en la vida. Ha sido mi pasión, mi diversión y mi terapia...Pero lo segundo que más me ha gustado es hablar de libros..."
Martínez Asensio lleva años hablando de libros en la Ser y en otros medios y ahora publica este libro organizado en 4 partes: Clásicos (como El Quijote), Clásicos modernos ( como Cien Años de Soledad), Clásicos del futuro ( como Corazón tan blanco), y Mis Lecturas personales (como Beatus Ille).
La ambición de Asensio es acercar los clásicos a un público joven, pero su entusiasmo le lleva, en más ocasiones de lo que parecería prudente, a repetir las mismas expresiones al hablar de distintos libros y autores. Por ejemplo: "brutal", "Maravilla/maravilloso", "increíble", "estremecedora", "impresionante", "hay que leer a..."
David Safier 2026): Miss Merkel. Asesinato en terapia de grupo, Ed. Seix Barral, Barcelona, 357págs., 18€.
¿Te imaginas a una Angela Merkel -tal vez en su momento "la mujer más poderosa del mundo"- jubilada y deprimida que acude a un psicólogo y se da cuenta de que no es una consulta particular sino que se trata de una terapia de grupo?
Te imaginas a Angela Merkel como detective, investigando cuál de los pacientes ha asesinado a su terapeuta?
Este es el punto de partida de David Safier para hilar con "humor alemán" (?) una serie de situaciones y peripecias que describen no sólo las acciones que llevarán a Merkel a resolver el caso. También aprovecha para hacer referencias a pasajes de los 16 años de gobierno de Merkel que parecen desmitificarla, pero que en realidad tienden a "humanizarla".
Humor, intriga, capítulos y frases cortas, ausencia de descripciones o reflexiones complicadas pueden ser algunos de los ingredientes del éxito de esta saga de Miss Merkel que ya va por el cuarto título.
Antonio Monegal (2022): Como el aire que respiramos. El sentido de la cultura, Ed. Acantilado, Barcelona, 174 págs., 15 €.
¿De qué hablamos cuando hablamos de cultura? Muchos defienden la cultura por su valor económico. Por ejemplo, en 2019 representaba el 4,4% del PIB de la UE, movía 643.000 millones de euros y daba trabajo a 7,6 millones de personas (el doble que las industrias de automoción y comunicaciones juntas).
Sin embargo, Monegal va más allá del valor económico de la cultura: "dejemos de hablar del valor de la cultura como bien económico...es una lógica ajena, propia de una economía de mercado".
Para Monegal, la cultura no es un lujo, "es un bien común de primera necesidad, que forma parte de la vida de todos, como el aire que respiramos" (p.156) y no tiene por qué ser útil. Por ejemplo, la poesía no hace que ocurra nada o Michael Moore no logró impedir, con su Fahrenheit 11/9, que G.W. Bush fuera reelegido.
Posdata:
EL PAÍS, 50 ANIVERSARIO:
El día 4 de mayo El País cumplió cincuenta años. Con este motivo, ha lanzado una revista especial con más de 300 páginas que quiero ver y leer despacio.
Por eso hasta ahora solo he podido ver (en parte) el capítulo "El baúl de los recuerdos" (páginas 27-68), pero me está gustando su enfoque:
En esta ocasión, no se acude a discursos grandilocuentes sino que se han seleccionado una serie de objetos que pueden ilustrar la historia del periódico: La cámara del reportero Juantxu Rodríguez, abatido en Panamá; la máquina de escribir de Javier Marías; las acreditaciones de los periodistas durante la pandemia o para el Festival de Cannes; un teletipo de aquellos años...
Entre Papá Noel y Reyes, los europeos hemos ido descubriendo cómo se aleja una utopía que ha ido alimentando la paz y el progreso de nuestro continente durante más de 70 años: la Europa Unida (no confundir con Unión Europea).
Europa y Estados Unidos: de aliados a rivales (Foto: Getty Images)
Después la captura de Maduro y la amenaza de Trump sobre Groenlandia, vamos comprendiendo nuestra impotencia militar y diplomática a pesar de que, desde los años noventa, políticos, economistas y expertos vienen repitiendo el mismo mantra:
También desde los años 90 ha habido voces que han clamado contra esta situación. Por ejemplo, Rafael Dezcallar en su libro La Europa dependiente (Ed. EUDEMA). Publicado en 1992, dice entre otras cosas:
Europa sigue sin hablar con voz propia en el mundo. Está superando su división, pero no su dependencia (...) La reunificación alemana ha modificado el equilibrio de poder en Europa y tras su integración en la UE, Europa puede recuperar su papel en el mundo...
Naturalmente, en el párrafo anterior, Dezcallar se refiere a la dependencia europea de la OTAN y de EEUU. La pregunta es: ¿Por qué la UE no ha seguido durante los últimos 30 años la senda de forjar una voz propia y recuperar su papel en el mundo?
Puede que sea por uno (o varios) de estos motivos:
1. Tras la caída del Muro de Berlín (1989) y la disolución de la URSS (1991), la UE apostó por un soft power : parecía menos necesario que nunca gastar dinero en armas, al tiempo que resultaba muy cómodo (y barato) resguardarse bajo el paraguas americano.
2. Desaparecía así la amenaza rusa, al mismo tiempo que Fukuyama disertaba, con gran éxito, sobre El fin de la Historia: Tras el fin de la Guerra Fría, ¿qué podía detener el avance en el mundo de los sistemas liberal-democráticos?
3. Los 90 son los años de las sucesivas ampliaciones de la UE: Austria, Finlandia y Suecia (1995), se proyectó la puesta en marcha de la Moneda Única (1990-2002) y la incorporación de los países del Este (2004).
4. Tras el doble batacazo que ha supuesto la crisis del euro (2007-2017) y de la pandemia (2020-2022), la UE apenas ha avanzado en su Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) y menos en su Política de Defensa (PSCD).
5. Tras el fracaso de la Constitución Europea (2005), la UE lleva veinte años estancada. Unas veces por unos motivos y otras por otros, no es capaz de avanzar, a pesar de que "el 89% de los europeos opinan que los Estados miembros deberían actuar con mayor unidad frente a los desafíos globales" (Eurobarómetro).
Hoy, treinta años después de Dezcallar, Enrico Letta insiste:
La reciente agresividad mostrada por la Administración Trump hacia Europa no ha hecho más que reforzar esta convicción: si actuamos con una sola voz, tenemos los instrumentos necesarios para defender nuestros intereses y responder con firmeza a cualquier amenaza externa.
No podemos esperar otros 30 años para que Europa hable con una sola voz: O lo hacemos ya o la Europa de nuestros hijos será una colonia americana...o china!
Estábamos empezando a olvidarnos -con permiso de VOX- de los 40 años de Franco, cuando hemos empezado a conmemorar otro 40 aniversario: el de la firma del Tratado de Adhesión de España a la Comunidad Económica Europea (12 de junio de 1985).
Pero las circunstancias no han acompañado en esta ocasión:
En el ámbito internacional, estamos viendo cómo la extrema derecha quiere desmantelar la UE, y viviendo las presiones de EEUU a los países europeos de la OTAN para que aumenten sus gastos en Defensa hasta el 5% de su PIB (un gasto que España rechaza y sobre el que el FMI lanza severas advertencias), y asistimos impasibles a la matanza en Gaza y ajenos al ataque de EUU a Irán.
En el ámbito doméstico, y con el lema "mafia o democracia", el PP estaba elevando la crispación a límites insoportables ya antes del día 12, cuando empezaron a conocerse los informes de la UCO sobre Santos Cerdán y cuyas consecuencias parecen todavía imprevisibles.
Por todo esto, y si nadie me demuestra lo contrario, esta ha sido una conmemoración más triste que todas las anteriores (juntas):
No se sabe exactamente por qué motivos -pero podemos imaginarlos- ni la presidenta de la Comisión Europea ni la presidenta del Parlamento Europeo han asistido a este acto, en el que Sánchez ha recalcado "la bonanza económica, social y democrática que Europa ha aportado a España".
No sé si la ausencia de Ursula von der Leyen y Roberta Metsola es justificada. Lo que me parece injustificable es la ausencia de TODOS los expresidentes del Gobierno, los representantes del PP y Vox y los ministros de Sumar.
Detalle del acto (Europa Press)
Si a eso le añadimos las caras largas de buena parte de los asistentes y los discursos puramente institucionales, podemos comprender que, casi lo único que ha trascendido a los medios de esta celebración, es la guerra de influencers.
Escribo estas líneas cuando están saliendo las notas de una siempre polémica Selectividad, pero más este curso. Ya en octubre los alumnos se echaron a la calle para protestar porque era el primer año que exámenes de la LOMLOE, y ni siquiera los profesores decían estar preparados para orientar a sus alumnos en esta Prueba de Acceso a la Universidad (PAU).
Pruebas de acceso a la Universidad (Imagen de RTVE)
¿Cuáles son las novedades que introduce la LOMLOE?
1. Pretende que los ejercicios sean menos memorísticos y hacer hincapié en las competencias (traducción: que los alumnos sean capaces de aplicar esos conocimientos). Este cambio no se puede improvisar, por lo que este año los ejercicios sobre competencias solo serán un 25% del total.
2. Eliminar la opcionalidad. Por ejemplo, hasta ahora los alumnos de Historia podían elegir entre dos opciones de examen: una sobre el siglo XIX y otra sobre el siglo XX. Un alumno podía sacar un 10 con estudiar solo un siglo. En esta convocatoria, los alumnos han debido estudiar los temarios completos de las asignaturas.
3. Se pretendía unificar criterios para eliminar diferencias entre Comunidades Autónomas, que ahora penalizan por igual las faltas de ortografía (hasta 2 puntos en Lengua y Literatura), pero no se ha conseguido armonizar los contenidos. La Historia que se estudia en Madrid no es la misma que en Barcelona.
Todo apunta a que este año las calificaciones van a ser más bajas. Los alumnos (y muchos profesores) de esta promoción han sido auténticos conejillos de Indias y en los próximos días vamos a ver reclamaciones a gogó
Más allá de las calificaciones de ahora, el debate sobre la PAU no es nuevo. Llevamos años hablando de la necesidad de reformar o incluso de eliminar la Selectividad. Lo que me extraña es que en ninguna de las informaciones o artículos de opinión se haga referencia a nuestros vecinos europeos:
¿Es mejor el sistema de Portugal o el anglosajón? ¿Es preferible el Baccalauréat francés, el Abitur alemán o la Maturitá italiana? Ni la Comisión Europea ni el Parlamento europeo tienen competencias en materia de Educación, pero ¿no se pueden establecer unos criterios mínimos comunes entre los miembros de la Unión Europea?
En mi opinión cada sistema tiene sus ventajas e inconvenientes. Deberíamos copiar las cosas positivas de cada uno de ellos y a adaptarlos a nuestra idiosincrasia. Apunto, para finalizar una característica del sistema francés: Aquí no cuentan solo las notas. También se valoran para la calificación final otras competencias de los alumnos en idiomas, instrumentos musicales o actividades de voluntariado.
Pasada la Semana de Pasión, creo que es posible hacer aquí una pequeña broma. No se me alarmen los que siguen este blog, tan poco dado a bromas, pero es que el otro día, en plena guerra comercial de Trump, en una de las secciones más serias de un periódico de referencia europeo como El País, y bajo el título no menos serio de La hora de Europa, leo lo siguiente (en la edición impresa):
"...tal como anunció la presidenta de la UE, Ursula von der Leyen, hay que profundizar en la construcción de un mercado interior...".
No nos vamos a fijar ahora en la subida de aranceles que proponía Trump a principios de abril, ni en si la respuesta de Ursula es la adecuada.
Nos vamos a fijar en la expresión "presidenta de la UE": no tuve más remedio que sonreír, porque se me pasaron por la cabeza las declaraciones de Patxi López en las que llamó a Begoña Gómez "presidenta del gobierno" en los mismísimos pasillos del Congreso de diputados. (ver el vídeo hacia los 50").
Algo por el estilo le ha debido pasar a Ignacio García Bercero (ex negociador de la UE en asuntos de Comercio). Ambos (Patxi e Ignacio) han debido tener un lapsus, más comprensible en el caso de Patxi porque está hablando en directo ante varios medios de comunicación.
El caso de Ursula "presidenta de la UE" me parece menos justificado: primero porque está publicado en un medio escrito (en la edición digital ha desaparecido/corregido el gazapo). Se supone que el autor del artículo y el jefe de la sección de Economía y Trabajo han debido revisar el artículo antes de su publicación.
Segundo, porque en la UE hay un presidente del Consejo Europeo, una Presidenta de la Comisión Europea, una Presidenta del Parlamento Europeo, una Presidenta del BCE...pero no hay un(a) "president@ de la UE".
Y tercero, porque la UE no es un régimen presidencialista. Otra cosa es que a Úrsula con der Leyen le guste en ocasiones actuar como si fuera la presidenta de la UE: "Ursula von der Leyen soliviantó a la UE hace casi un año, cuando tras los atentados de Hamás del 7 de octubre y la posterior respuesta de Israel, se alineó con el gobierno de Netenyahu, pese a que empezaba a masacrar indiscriminadamente a la población civil en Gaza. Los estados miembros y el alto representante, Josep Borrell, en quienes recae la política exterior de la UE, apercibieron su conducta...".
"Me gusta el fuego", repetía cada domingo mi amigo Juan Miguel después de contemplarlo unos instantes absorto, antes de poner en marcha una maravillosa paella campera. "Me gustan los libros de los corresponsales", podría decir yo ahora, después de haber comentado aquí algunos de ellos:
Pero en esta ocasión no voy a comentar este libro, cuya lectura nos ayudará sin duda a conocer mejor la vida y costumbres de nuestros vecinos y a reconocer el papel de Francia en Europa y en el mundo actual. Lluís Uría ha tenido la amabilidad de responder por correo electrónico a las siguientes preguntas:
Pregunta. ¿Nos puede hablar de sus años de estancia en Francia? ¿Qué hábitos importantes tuvo que cambiar en esos años? ¿Qué dificultades, sorpresas y alegrías destacaría?
Respuesta. Las principales dificultades las encontré en el momento de instalarme. El proceso para alquilar un apartamento es laborioso (exigen mucha documentación y garantías) y, previamente a eso, la apertura de una cuenta bancaria fue también complicada.
En Francia, abrir una cuenta no es fácil, hay que presentar un dossier de candidatura y pueden denegártela (aunque puedes abrir una cuenta en el Banco de Francia, algo que ya te estigmatiza). Tener un RIB (rélevé d´identité bancaire) es imprescindible para todo. Sin el RIB no puedes hacer nada.
Por lo demás, como en cualquier cambio de residencia, uno debe ir adaptándose poco a poco a los hábitos y costumbres del lugar, incluidos los horarios (por ejemplo, que primera hora de la tarde sean las 14.30h), así como cambiar desde el médico al peluquero.
A todo esto hay que añadir el esfuerzo, sobre todo al principio, de desenvolverse en otra lengua. Una de las situaciones más chocantes personalmente, una vez tomo la decisión de matricular a mis hijos en la escuela pública francesa, es comprobar que su idioma va a ser otro.
La principal alegría fue que, gracias a la corta edad de mis hijos en aquel momento (escuela infantil), pudimos conocer y tratar a otros padres, de lo que surgieron nuevas amistades que perduran.
Pregunta. Usted afirma que "la cultura es el aspecto más valorado por los españoles cuando se les pregunta su opinión sobre Francia". ¿No pasará lo mismo que cuando nos preguntan por los programas de televisión favoritos y la respuesta "Los documentales de La 2?
Respuesta. Podría ser muy bien lo que dice. De todos modos es innegable que la cultura francesa ha influido mucho en España históricamente.
Pregunta. Se dice del eje franco-alemán que "el motor de Europa está gripado". ¿Qué porvenir el ve? ¿No habrá que ir pensando en una alternativa?
Respuesta. El motor franco-alemán está gripado porque Alemania y Francia atraviesan en este momento una situación económica y política difícil e inestable, y eso lastra lógicamente el desarrollo y el funcionamiento de la UE.
Alternativa no existe, sin Francia y Alemania no vamos a ninguna parte. Otra cosa es que esos dos países, por sí solos, ya no son capaces de tirar del carro, necesitan aliados fuertes: Italia, España, Polonia. Es algo de lo que los franceses, y supongo que los alemanes, son plenamente conscientes.
Pregunta. Desconocía la existencia de ese "Manual de Historia común sobre el conflictivo periodo que va de 1814 a 1945, destinado a estudiantes de secundaria de ambos países, en el que trabajaron una veintena de expertos de Francia y Alemania para fijar una visión compartida" (p.256). ¿Sabe si se está haciendo algo parecido, por ejemplo, respecto a la Guerra de Independencia u otras etapas conflictivas entre Francia y España? (Por la posibilidad de que en España izquierda y derecha tomen nota, ni le pregunto)
Respuesta. No me consta ninguna iniciativa para elaborar un manual de Historia conjunto España-Francia. Tampoco la situación es comparable, creo yo. Las relaciones entre Alemania y Francia han marcado muy duramente la historia contemporánea de ambos países, y eso está muy presente todavía.
Pregunta. El contenido de su libro no se limita a sus diez años de estancia en Francia, sino que en los asuntos que aborda - terrorismo, inmigración, el poder político y militar de Francia, los franceses ilustres o famosos de origen español- llega hasta 2024: ¿Son mejores ahora las relaciones hispano francesas ahora con Macron/Sánchez o eran mejores en los años que permaneció en Francia?
Respuesta. En efecto, el libro no se limita a mi estancia en París entre 2005 y 2014, ni tampoco es una mera recopilación de artículos publicados.
Todos los temas que abordo, aunque parten de mi experiencia y conocimiento del país, están plenamente actualizados. Dicho esto, respecto a las relaciones bilaterales, creo que son igual de buenas en la etapa de Sánchez que en la de Rajoy.
Hay tradicionalmente un gran entendimiento entre ambos países sobre los asuntos europeos y eso está por encima del color político que haya en Madrid o París. En época reciente, solo ha habido un periodo de tirantez, fue entre Aznar y Chirac (aunque los dos fueran conservadores), a raíz del alineamiento del primero con las tesis de EE,UU. en la guerra de Irak. Aznar quiso privilegiar el vínculo atlántico sobre el europeo y fracasó. Rajoy volvió a situar las cosas como antes.
Lo de España motor económico de Europa, lo diga el FMI, la OCDE, el FT o su porquero, es un sarcasmo. Por varios motivos:
1. Uno de cada cuatro españolitos está en riesgo de pobreza o exclusión social. Concretamente, el 26,5%, muy por encima de la media de la Unión Europea (21%). Los niños se llevan aquí la peor parte, ya que se encuentran en esta situación el 34,5% (24% en la UE).
13 Informe (2023) de European Anti Poverty Network sobre el estado de la pobreza infantil en España
3. La vivienda es una de las principales preocupaciones de los españoles y un problema de complicada solución, ya que entran en juego numerosos actores: fondos de inversión, grandes y pequeños propietarios, pisos turísticos, inquilinos, Comunidades Autónomas, Ayuntamientos, rentistas, empresas constructoras, hipotecas, bancos, notarios y registradores, recaudación de impuestos...
Parece imposible encajar todas estas piezas sin matar a la gallina de los huevos de oro...
4. La situación de los jóvenes que llevan a sus espaldas no solo tres crisis "de caballo" en los últimos 20 años (crisis del Euro, la pandemia y las guerras en Ucrania y Gaza), sino también sufren o han sufrido el paro, un empleo precario o la necesidad buscarse la vida en otros países.
6. Estructura de la población activa, caracterizada por una hipertrofia del sector servicios (y dentro de él, las actividades relacionadas con la hostelería), que da empleo al 77% de la población activa; una industria atrofiada (menos del 20%) y una agricultura, que ha avanzado mucho en los últimos años (3,6%).
Más perros que niños en nuestras calles (Foto: Xavier Cervera)
7. Envejecimiento de la población. Pronto adelantaremos a Japón. Cada vez hay más octogenarios, más trabajadores mayores de 55 años y 800.000 niños menos que hace tan solo diez años).
8. Distribución de la población: En España conviven desiertos de población (lo que ahora se llama la España vacía o vaciada) con zonas de alta densidad; y lo mismo sucede con la industria: alternan "islas" industrializadas con regiones en las que puedes recorrer cientos de kilómetros sin ver una fábrica.
9. Ausencia de políticas correctoras: ¿Qué medidas se están tomando en estos momentos para mejorar la natalidad, la exclusión social, la vivienda, la distribución de la población, la precariedad laboral...?
10. Aunque aquí los problemas han sido enumerados, a nadie escapa que casi todos estos problemas están relacionados y que, si un joven no tiene trabajo o si este es precario, es imposible que consiga una vivienda, que desee tener hijos o que se interese por la política (sobre todo, si los políticos ponen todo su empeño en ello).
Se acerca el otoño, buena época para la lectura. Los suplementos literarios se afanan por elaborar las listas de los libros más vendidos -no siempre calidad y ventas van unidos- o acercarnos a las novedades editoriales -son tantas, tan variadas y a veces tan caras, que es difícil decidirse-.
En mi brevísima lista de libros hay un poco de todo: Un francés, un americano y tres españoles. Hay crónica, biografía, ensayo y "cuento". En septiembre no podía faltar todo un clásico sobre La Escuela (Pennac). Tampoco se podía evitar hablar en este blog de Europa (Javier Elorza y Susana del Río). Había lecturas pendientes (Carretero). Y remato con un precioso "cuento" de Paul Auster.
Paul Auster y su Olympia. Ilustración de Sam Messer
Paul Auster (2013): La Historia de mi máquina de escribir. Anagrama, Barcelona, 63 págs. 13€. Ilustraciones Sam Messer
Paul Auster fallecía en abril. Los elogios que le brindaron los obituarios me recordaron que no había leído nada de él. Me propuse empezar por obras cortas como ésta y El Cuaderno Rojo, para avanzar más adelante, si me gustaba, con la Trilogía de Nueva York. Solo diré que esta historia es una delicia. No soy aficionado a novelas ilustradas, pero es que las ilustraciones de Sam Messer están hoy en los museos.
Daniel Pennac (2008): Mal de escuela, Mondadori, Barcelona, 255 págs.
Hay muchos libros sobre la escuela. Pero seguro que ninguno ha sido escrito por un zoquete. Así es como Pennac se define hasta los 15 años: un caso perdido para la escuela, la familia y la sociedad. De ahí a ser maestro y escritor premiado hay un largo y milagroso recorrido hasta publicar este libro. Todo contado a base de fogonazos, escenas breves que no necesitan seguir un hilo cronológico y evitan disquisiciones pedagógicas.
Susana del Río Villar (2024): Doce mujeres europeas. Construyendo la Unión Europea, EUG, Granada, 156 págs.
Puede que conozcamos las biografías de Monnet, Schuman, De Gasperi, Adenauer o Spaak, "los padres de Europa". Más difícil lo tenemos si queremos saber qué mujeres han desempeñado o van a desempeñar un papel importante en la historia europea. Del Río selecciona a 12 de ellas: desde Isabel de Portugal a la princesa Leonor, pasando por Madame Curie, Thatcher, Arendt, Merkel o Ursula von der Leyen.
Nacho Carretero (2014): Fariña, Libros del K.O., Madrid, 422 págs. 18,90€.
¿Tiene sentido leer un reportaje periodístico escrito hace diez años? Rotundamente sí: por la dimensión del narcotráfico ( solo entre 2001 y 2003 entraron en Galicia 150.000 kilos de coca); porque Galicia era en esos años un punto estratégico del narco global y la puerta de entrada de la droga en Europa; por sus implicaciones políticas* y sus "ramificaciones entre abogados, alcaldes, guardias civiles, empresarios y jueces"; y por lo bien contada que está esta historia (1).
Javier Elorza (2023): Una pica en Flandes. La huella de España en la Unión Europea, Debate, Madrid, 424 págs., 21,75€
Si para el ciudadano de a pie ya es difícil (re)conocer la fachada de la UE, más difícil es conocer los entresijos de las negociaciones que se llevan a cabo para avanzar (o no) en la integración europea. Pero si alguien quiere saber cómo se llevan a cabo, nada mejor que hacerlo de la mano de Javier Elorza, diplomático que ha estado presente (y presidido) estas negociaciones desde 1985 hasta 2000 (Adhesión de España a la CEE, Acta Única Europea, Tratados de Maastricht y Ámsterdam...) Buenos años para la UE...y para España!
2024 va a ser un año de elecciones en todo el mundo: Desde Rusia a Pakistán y desde Irán a EEUU...pasando por las elecciones europeas. Si miramos un mapa, veremos que estas elecciones afectarían a más de 2000 millones de personas en todo el mundo (400 millones en la Unión Europea).
Las elecciones europeas serán a primeros de junio. Parece una fecha un tanto lejana, pero ya se empiezan a notar los primeros movimientos en los partidos, en las instituciones europeas y en las redes sociales (Véase por ejemplo en X: @BernardodMiguel, @claudiperez,@EliseoOliveras,@Suanzes,@nacho_alarcon, @beanavarro, @IdafeMartin...)
Nicolas Schmit, cabeza de lista de los socialistas europeos (EFE)
En los partidos, por ejemplo, los socialistas europeos han designado ya a su cabeza de lista (1) para las próximas elecciones al Parlamento Europeo. Se trata de Nicolas Schmit, actual miembro de la Comisión Europea (odio la palabra comisario), pero poco conocido (al menos por estas tierras), lo cual genera ya las primeras especulaciones: los socialistas no están interesados en una futura presidencia de la Comisión Europea.
Roberta Metsola, presidenta del Parlamento Europeo
Entre las instituciones europeas, la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, está enviando "mensajes personales" a través de correo electrónico para promover la participación. En su mensaje afirma, entre otras cosas, que según el Eurobarómetro "siete de cada diez encuestados están dispuestos a votar (...) pero la intención de voto no siempre se traduce en que la gente acuda a las urnas".
Pone así el dedo en la llaga: el eterno temor de las instituciones europeas a una baja participación y el avance de la extrema derecha. El temor llega a tal punto que Margaritis Schinas, vicepresidente de la Comisión Europea, ha pedido a Taylor Swift su apoyo para movilizar el voto de los jóvenes.
En OUR EUROPE opinamos que Schinas se equivoca y que el mensaje de Metsola tendría más fuerza si lograra convencer a su partido (PPE) de que debería continuar con la política de "cordón sanitario" a la extrema derecha.
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(1) En el caso hipotético de que los socialistas europeos fueran la fuerza más votada (cosa harto improbable) en las elecciones europeas, Nicolas Schmit podría ser nombrado presidente de la Comisión Europea