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viernes, 9 de enero de 2026

La UE después de navidades

 Entre Papá Noel y Reyes, los europeos hemos ido descubriendo cómo se aleja una utopía que ha ido alimentando la paz y el progreso de nuestro continente durante más de 70 años: la Europa Unida (no confundir con Unión Europea).

                         Europa y Estados Unidos: de aliados a rivales (Foto: Getty Images)

Después la captura de Maduro y la amenaza de Trump sobre Groenlandia, vamos comprendiendo nuestra impotencia militar y diplomática a pesar de que, desde los años noventa, políticos, economistas y expertos vienen repitiendo el mismo mantra: 

                        "Europa es un gigante económico, pero un enano político"

También desde los años 90 ha habido voces que han clamado contra esta situación. Por ejemplo, Rafael Dezcallar en su libro La Europa dependiente (Ed. EUDEMA). Publicado en 1992, dice entre otras cosas:

                              Europa sigue sin hablar con voz propia en el mundo. Está superando su división, pero no su dependencia (...) La reunificación alemana ha modificado el equilibrio de poder en Europa y tras su integración en la UE, Europa puede recuperar su papel en el mundo...

Naturalmente, en el párrafo anterior, Dezcallar se refiere a la dependencia europea de la OTAN y de EEUU. La pregunta es: ¿Por qué la UE no ha seguido durante los últimos 30 años la senda de forjar una voz propia y recuperar su papel en el mundo?

 Puede que sea por uno (o varios) de estos motivos:

1. Tras la caída del Muro de Berlín (1989) y la disolución de la URSS (1991), la UE apostó por un soft power : parecía menos necesario que nunca gastar dinero en armas, al tiempo que resultaba muy cómodo (y barato) resguardarse bajo el paraguas americano.

2. Desaparecía así la amenaza rusa, al mismo tiempo que Fukuyama disertaba, con gran éxito, sobre El fin de la Historia: Tras el fin de la Guerra Fría, ¿qué podía detener el avance en el mundo de los sistemas liberal-democráticos?



3. Los 90 son los años de las sucesivas ampliaciones de la UE: Austria, Finlandia y Suecia (1995), se proyectó la puesta en marcha de la Moneda Única (1990-2002) y la incorporación de los países del Este (2004).

4. Tras el doble batacazo que ha supuesto la crisis del euro (2007-2017) y de la pandemia (2020-2022), la UE apenas ha avanzado en su Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) y menos en su Política de Defensa (PSCD).

5. Tras el fracaso de la Constitución Europea (2005), la UE lleva veinte años estancada. Unas veces por unos motivos y otras por otros, no es capaz de avanzar, a pesar de que "el 89% de los europeos opinan que los Estados miembros deberían actuar con mayor unidad frente a los desafíos globales" (Eurobarómetro).

Hoy, treinta años después de Dezcallar, Enrico Letta insiste:

        La reciente agresividad mostrada por la Administración  Trump hacia Europa no ha hecho más  que reforzar esta convicción: si actuamos con una sola voz, tenemos los instrumentos necesarios para defender nuestros intereses y responder con firmeza a cualquier amenaza externa.

No podemos esperar otros 30 años para que Europa hable con una sola voz: O lo hacemos ya o la Europa de nuestros hijos será una colonia americana...o china!

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Músicas de Europa:   



lunes, 15 de enero de 2018

Europa nos salva...o nos axfisia?

"Es imposible que algo sea y no sea al mismo tiempo y en el mismo sentido" (Principio de no contradicción). Supongo que, para la mayoría de los mortales, se trata de un principio sensato que tratamos de aplicar en nuestra vida cotidiana.

¿Es aplicable este principio también a Europa?

Aquí ya es más difícil responder. A veces nuestros sentimientos  hacia la Unión Europea son contradictorios: En ocasiones, sobre todo cuando las cosas van bien, la vemos como madre. Pero otras, sobre todo a partir de la crisis,  la vemos como madrastra. La UE unas veces nos rescata, otras parece que nos olvida y nos hunde en la miseria.

Esta ambivalencia europea no es monopolio del hombre de la calle. También es posible localizarla, por ejemplo, en alguno de nuestros ilustres académicos. Hace unos días las redes sociales difundían con entusiasmo un artículo de Javier Marías titulado "El último bastión" en el que, entre otras cosas, se decía:


    Ingreso de Javier Marías en la Academia (27-4-2008) (Foto de El País)


Algo tendrá de buena y envidiable esa Unión cuando, si se fijan, hoy la ataca o la quiere debilitar casi todo el mundo. Trump...Putin...los yihadistas...la Venezuela de Maduro...Le Pen...las extremas derechas holandesa, escandinava, alemana...la extrema izquierda...los independentistas catalanes...


Estoy convencido de que el día en que Javier Marías escribió este artículo se había levantado con el pie derecho.  Hace ahora justamente un año debió en cambio levantarse con el pie izquierdo y publicó "No nos axfisien" en el que sostiene todo lo contrario:

En Europa tenemos en Bruselas a una monstruosa legión de burócratas que viven de eso, de urdir normas y dificultades sin fin, que oprimen a los ciudadanos y no les dejan vivir. De alguna manera han de justificar su sueldo. He aquí mi propuesta y mi ruego: "Señores burócratas de Bruselas y España: No se preocupen por sus empleos. los tienen asegurados. Seguiremos pagándoles de buen grado aunque se pasen la jornada mano sobre mano. por favor, hagánlo. Jueguen al ajedrez, al dominó, a los naipes o con el smartphone. Vean estúpidos vídeos de   en horas laborales...Pero se lo suplico, estense quietos. No piensen...no nos axfisien..."

En qué quedamos? Europa nos salva...o nos axfisia?