El 1 de enero de 1986, diez años después de iniciada la Transición y de un golpe de Estado, España ingresó en la Comunidad Económica Europea (CEE) que, pocos años después, cambió su nombre por Unión Europea.
Casi sin darnos cuenta, varias generaciones hemos pasado de hablar de los "40 años de Franco" a estos "40 años de España en Europa".
La generación de mi abuelo trajo la II República, pero sus sueños se vieron truncados por la Guerra Civil, el exilio y la represión de los 40 años de Dictadura. Él no tuvo la suerte de otras gentes de su edad - estoy pensando por ejemplo en Alberti- de ver el retorno de la democracia...ni el ingreso en la CEE.
La generación de mis padres fue moldeada primero por el aislamiento internacional, la ausencia de libertades, el hambre y las cartillas de racionamiento, y después por el desarrollismo, la emigración y el turismo.
Cuando la generación de mis padres parecía comenzar a respirar, se inició la Transición y mi generación creyó por un momento que se iba a comer el mundo, sobre todo después la entrada de España en la CEE. Pero hoy mi generación está a punto de ver el fracaso, al comprobar cómo la democracia se debilita y cómo avanza la extrema derecha en nuestro país, en Europa y en el mundo.
Mi generación podrá decir que ha vivido 20 años muy buenos (1986-2006) de España en Europa: Hemos visto, entre otras cosas, la caída del Muro de Berlín, El Tratado de Maastricht, la llegada del Euro y el fin de las aduanas interiores, la Ampliación hacia los países del Este, la puesta en marcha del Programa Erasmus...
Pero la generación de mis hijos lleva 20 años (2006-2026) pasando todo tipo de penalidades: primero fue la Gran Recesión y, cuando estábamos empezando a levantar cabeza, llegó primero el Brexit y después la pandemia. Y cuando la pandemia estaba más o menos controlada, llegó la invasión de Ucrania por las tropas de Putin.
En el plano internacional, llevamos cuatro años de una guerra a la que no solo no se le ve el final, sino que la posición de Europa en el mundo se ve ahora amenazada por nuevas guerras en Gaza y en Irán, por nuevos dirigentes como Putin o Trump, que parecen querer acabar con el Derecho Internacional y con el multilateralismo, e imponer un regreso a los imperios del siglo XIX.
En el plano nacional, estamos viviendo, desde hace 15 años, una lenta descomposición del "Régimen del 78" que recuerda vivamente a lo sucedido en nuestro país en el primer cuarto del siglo XX, en el reinado de Alfonso XIII. Es curioso que historiadores y medios de comunicación no hayan trazado un paralelismo entre estas dos etapas.
Claro que. si algunos medios se dedican ahora al clickbait y los historiadores a investigar la historia de la caballería...













