lunes, 1 de marzo de 2021

Hábitos de lectura

 

Los españoles hemos leído más durante el confinamiento. A esta conclusión llega una encuesta sobre Hábitos de Lectura y Compra de Libros, encargada por la Federación del Gremio de Editores de España (FGEE).

Como no estoy entre los afortunados 2514 encuestados, expongo aquí mis preferencias por si alguien del Gremio descubre algún matiz que pudiera ser relevante para su estudio:

Perfil: Varón, mayor de 55 años, con estudios universitarios, residente en Andalucía, una Comunidad Autónoma que no se encuentra ni entre las más lectoras, como Madrid o el País Vasco, ni entre las menos lectoras, como Canarias o Extremadura.

Tiempo de lectura: Si la media de lectura de los españoles (teniendo en cuenta que un 36% no lee nunca) en 2020 fue de 7  horas  y 25 minutos a la semana, en mi caso puedo decir que durante 2020 dediqué una media de 14 horas semanales, siempre durante mi tiempo libre (como el 64% de los españoles) y nunca en relación con libros de trabajo.

Formato: siempre en soporte libro, por dos razones. En pantalla leo los titulares de prensa y algún artículo, pero me cansa mucho la vista y me parece muy fría. Además, me gusta subrayar y hacer anotaciones en los márgenes. 

Libros leídos: Descarto casi siempre los libros de Ciencia ficción. Me gusta la buena Literatura, pero salen tantos títulos y autores, muchas veces productos de marketing, que es difícil elegir. Me gustan las biografías, los libros de Historia, un buen ensayo...y todo lo que cae en mis manos sobre Europa.

Motivos para la lectura: Muchos. Desde preparar un viaje (antes), a constituir (ahora) una forma de viajar. En el espacio y el tiempo. Y entablar un diálogo con el autor y los personajes que vas descubriendo y que te conducen a la busca de nuevos autores y personajes en una historia sin fin.



Compra de Libros: Suelo comprar un libro al mes. Antes los compraba casi siempre por Internet. Ahora compro en librerías y procuro evitar las de los grandes centros comerciales e incluso las grandes librerías. Ahora trato de apoyar la librería de mi barrio, que las está pasando canutas.

El resto de los libros que leo los busco en la Biblioteca Pública...pero no siempre los encuentro. Y me fastidia porque cuando hago una búsqueda veo que el libro se encuentra en otras bibliotecas de pueblos o ciudades próximos que pertenecen a la red. Para eso está el préstamo interbibliotecario, pero no puedes sacar el libro de la biblioteca.

El otro día llamé por teléfono al director para pedirle que, mientras duraban las circunstancias actuales, se permitiera hacer uso del préstamo interbibliotecario en casa. Me dijo que le enviara un e-mail para ver qué se podía hacer. Al cabo de un mes, muy cortésmente me responde que la Orden de 24 de septiembre de 2001, en su artículo 8, punto 6, lo imposibilita.                                                

Me viene, no sé porqué, de pronto, la palabra INNOVACIÓN. Supongo que para algunos está relacionada con la Física Cuántica, los microprocesadores o la exploración de Marte. Pero si no somos capaces de adaptar una simple Orden a las duras circunstancias que vivimos, no desde la semana o el mes pasado sino desde hace un año, difícilmente podamos avanzar en cuestiones más complejas. 

jueves, 11 de febrero de 2021

Escaramuzas en Moscú

                    Borrell y Lavrov durante la rueda de prensa celebrada en Moscú (EFE)

La pasada semana Josep Borrell, Alto Representante de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, viajó a Moscú con la finalidad de entrevistarse con el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, y explorar el estado de las relaciones Rusia-UE.

Unas relaciones complicadas desde 2004, cuando los países de Europa del Este se integraron en la UE. En los últimos años, las fricciones han ido en aumento: Crimea, Ucrania, Bielorrusia, las fake news de origen ruso (por no hablar de Libia o Siria)  han sido algunos de los asuntos que han provocado una tensión soterrada y nunca resuelta entre Rusia y la UE.

La UE parecía maniatada u obligada a contemporizar. Hasta ahora había expresado su disgusto y malestar, pero  el caso Skripal (2018) y el más reciente caso Navalni han colmado la paciencia de la UE, que ha enviado a Borrell para decir alto y claro su posición a favor de Navalni y en defensa de los derechos humanos.

                                     Josep Borrell en el Parlamento europeo

Borrell ha criticado en Moscú el envenenamiento, la detención y la condena de Navalni. Por su parte, Lavrov ha comparado la situación de Navalni con la de Puigdemont y ha dicho que la UE "no es un socio fiable". Para colmo, en mitad de un almuerzo de trabajo de Lavrov y Borrell, se filtra la noticia de la expulsión de tres diplomáticos europeos (de Suecia, Alemania y Polonia).

La reacciones no han tardado en llegar. La prensa ha calificado lo sucedido de "Encerrona a Borrell", "fiasco diplomático", "Rusia humilla a Borrell", "Bofetón en la cara de la UE". Más lejos han llegado las redes sociales: "Masacre diplomática en Moscú" y Puigdemont no ha perdido su oportunidad en Twitter: "El PSOE envía a Europa a una persona que ha demostrado su incompetencia".

La Presidenta de la Comisión Europea, muy cuestionada, dicho sea de paso, en estos momentos por la gestión de las vacunas, ha dado su apoyo a Borrell al declarar que se trataba de un "complicado viaje". No ha sucedido lo mismo con el Parlamento Europeo, donde algunos han solicitado la dimisión de Borrell. Habrá que esperar a marzo para conocer qué actitud adopta el Consejo Europeo pero, Alemania, Suecia y Polonia ya han dado su respuesta expulsando cada una a un diplomático ruso.

¿Quién tiene la culpa de esta chapuza? Naturalmente, Borrell en este caso es "la percha de los palos". Pero Borrell no ha viajado a Moscú por capricho. Borrell llevaba a Moscú un mandato de la UE. El problema es que "los grandes" (Alemania, Francia, Italia y España) defendían el viaje a Moscú de Borrell, pero "los pequeños" (los países bálticos y los del Este), que han sufrido directamente a los rusos, sostenían que en las actuales circunstancias no era oportuno el viaje de Borrell.

¿Aprenderemos la(s) lección(es) de este desaguisado?

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miércoles, 27 de enero de 2021

Vacunas: nacionalismo, geopolítica y mujeres europeas

 En apenas un mes, en España hemos pasado de ser "uno de los países europeos con menos incidencia del covid-19 (289 casos por 100.000 habitantes) a situarnos en un pico de la tercera ola de la pandemia, con 893 casos. Es difícil escribir de otra cosa que no sea de contagios, hospitalizados y fallecidos. Me disponía a escribir sobre la única esperanza que se abre ahora ante nosotros: las vacunas.

                               Ursula von der Leyen preside la Comisión Europea

Pero, incluso en medio de este soplo de esperanza, hay noticias que la empañan: En lugar de reinar la cooperación internacional para buscar la salida del túnel, se impone lo que los medios han bautizado como  "nacionalismo de las vacunas" y  "geopolítica de las vacunas".

             Sandra Gallina, negociadora jefe de los contratos de vacunas contra el covid-19 

Boris Johnson, que en unos meses ha pasado de subestimar la pandemia a buscar por todos los medios  -incluida una campaña de comunicación para el "día V"- adelantarse a la Unión Europea en su plan de vacunación, sería un buen ejemplo de "nacionalismo de las vacunas".

Vladimir Putin podría ser una buena muestra de la "geopolítica de las vacunas". Rusia ha puesto toda la carne en el asador en la "carrera de las vacunas" y ha logrado llegar el primero para registrar su vacuna Sputnik V, un nombre que nos retrotrae a la "carrera espacial" y a la Guerra Fría.


                                 Stella Kyriakides, Comisaria europea de Salud

Con la vacuna, Rusia pretende ganar influencia en el mundo. Ha llegado a acuerdos con México, Argentina, Venezuela, India, Corea del Sur o Egipto para suministrar unos 500 millones de dosis de su Sputnik V.  China, con cinco vacunas en fase avanzada de ensayos clínicos, también pretende desplegar su influencia en otros países de Asia y África.

 La Unión Europea, que se ha apuntado un importante éxito político al centralizar sus compras a través de la Comisión Europea, ha contratado con distintas farmacéuticas un total de 2.300 millones de dosis. Teniendo en cuenta que con 760 millones de dosis tendría vacunado al 80% de la población, hay que suponer que el resto sería asimismo para la "diplomacia de las vacunas".



                                  Emer Cooke, directora ejecutiva de EMA

Si la UE lleva a buen puerto la gestión de las vacunas, las mujeres europeas se apuntarán también otro tanto, ya que en su cadena de mando figuran Ursula von der Leyen (alemana de Bruselas), presidenta de la Comisión Europea; Stella Kyriakides (chipriota), Comisaria europea de Salud; Sandra Gallina (italiana), directora general de Salud de la Comisión Europea y Emer Cooke (Irlanda), directora ejecutiva de la Agencia Europea del Medicamento (EMA).

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jueves, 14 de enero de 2021

Otros libros para este invierno

En OUR Europe no comentamos best sellers. Comentamos "otros libros", no por su "prosa adictiva", por ser un "pelotazo editorial"  o su presencia "en las estanterías de todas las casas ", sino por su calidad. Por ejemplo, Los europeos, de Orlando Figes, comentado en otra ocasión, se sitúa en el puesto número 3 de la lista de los mejores libros de 2020 de Babelia.

Pondría la mano en el fuego si, entre estos libros que hoy comentamos, sale un futuro best sellers y tampoco, me temo, estarán en las listas de los mejores de 2021. No hace falta. Unos libros (Controversia sobre España o 20 razones...) están aquí porque son obra de unos historiadores a los que, o bien la democracia les ha dado injustamente la espalda (Ramos Oliveira) o bien buscan caminos  "alternativos" a los mitos (Numancia, Viriato...)  hispanos (Bruno Estrada).

Otros dos libros (Ian Gibson y Margarita Sáenz) están relacionados con la Edad de Plata de la cultura española del primer tercio del siglo XX, que se vio interrumpida por la Guerra Civil y la Dictadura de Franco. A pesar de los cuarenta años de democracia, la Edad de Plata es poco y mal conocida.  Una etapa en la que convivieron La Generación del 98, la Generación de 1914 y la Generación del 27 y con la mayor densidad de premios Nobel de todo el siglo XX:  José Echegaray (1904), Ramón y Cajal (1906) y Jacinto Benavente (1922).

En cuanto al libro (de fútbol) de Jordi Osúa, tendréis que esperar a leer la reseña para saber por qué está incluido en esta lista.


Durante la postguerra española, unos historiadores obtuvieron (demasiado) pronto su Cátedra (Artola), otros obtuvieron reconocimiento y prestigio desde el exilio (Tuñón de Lara) y regresaron a España al morir Franco, y otros como Ramos Oliveira (1907-1973) sencillamente fue "injustamente olvidado en la España democrática" (Angel Viñas). La editorial Renacimiento trata de corregir este olvido con la publicación de estos tres  ensayos escritos en 1937, en plena Guerra Civil.

Bruno Estrada López (2019): 20 razones para que no te roben la historia de España. Ed. Catarata, Madrid, 142 páginasTengo un problema con este libro: O el título no se corresponde con el contenido, o yo me esperaba otra cosa. Vivimos tiempos en que a Vox y el Partido Popular les gustaría  que su idea de España ganara adeptos. No hay más que ver sus opiniones sobre las 13 rosas, el Valle de los Caídos, Largo Caballero e Indalecio Prieto... Tal vez yo esperaba una respuesta a dichos temas. No es el caso. Estrada selecciona 20 momentos de la historia de España que van desde Altamira -la Ilustración al parecer no lo fue- hasta el papel de las mujeres en la modernización de España. Casi nada nuevo bajo el sol.

                                                                                                                                        

           
                       


Ian Gibson (2007): Cuatro poetas en guerra, Planeta, Barcelona, 320 páginas        

Declaro mi simpatía por Gibson, que despertó mi interés por García Lorca desde que me descubrió que fue detenido dos calles más arriba  de la Facultad de Letras de Granada, donde estudié durante cinco años en los que nadie, ni profesores ni compañeros, ni conocidos, me había hablado de este episodio. Se hablaba -más bien se escuchaba en versión de Serrat- de Machado  y de Miguel Hernández. Juan Ramón era, a pesar del Nobel, ignorado. Se hablaba de Platero y yo, pero no de su exilio...
     
Jordi Osúa (2019): Vázquez Montlbán. Fútbol y política. Ed. Base, Barcelona, 240 págs. 

En los años finales del franquismo, todo lo que rodeaba el mundo del fútbol era considerado alienante por los intelectuales. Compré este libro con la intención de comprender qué llevó a Vázquez Montalbán, "un culé en el PSUC",  a desmarcarse de esta tendencia y allanar el camino a otros sesudos intelectuales que escriben como futbolistas...y a futbolistas que escriben como filósofos. Osúa escarba en sus orígenes familiares, en sus amistades (Josep Fontana, Jordi Solé Tura, Miquel Barceló), en el franquismo para explicar lo inexplicable.



domingo, 3 de enero de 2021

Brexit y Erasmus

 El pasado 24 de diciembre, Reino Unido y la UE llegaron a un nuevo Acuerdo para dar carpetazo final a un Brexit interminable e iniciar una nueva etapa en sus relaciones.

Ha sido después de más de cuatro años de negociaciones  en los que hemos visto casi de todo: la dimisión de dos primeros ministros británicos (David Cameron y Theresa May), un primer acuerdo entre Londres y Bruselas en 2018 rechazado en tres ocasiones por el Parlamento Británico, cambios de líder tanto en el partido conservador como en el laborista, dimisiones de ministros y diputados, la participación británica en las elecciones a un Parlamento Europeo tres años después del Brexit...

             
Al final, todos parecen aliviados con la firma de este Acuerdo. Boris Johnson, porque ha cumplido con su palabra de no alargar las negociaciones más allá del 31 de diciembre. Los negociadores europeos, con Ursula von der Leyen y Michel Barnier a la cabeza) porque han evitado un Brexit "duro" que trastocaría aún más la crítica situación que atravesamos los europeos con la pandemia.

Las próximas semanas y meses, tal vez los expertos nos aclaren los pros y los contras de este Acuerdo, pero una primera impresión no puede ser optimista: "El acuerdo no está en consonancia con nuestros lazos históricos", afirmó Michel Barnier en una alusión directa a la negativa británica a continuar en el Programa Erasmus.

Un Programa en el que Reino Unido ha participado desde su puesta en marcha en 1987, que han seguido más de cuatro millones de estudiantes europeos, muchos de ellos británicos. Tan solo en el curso 2017-2018 se beneficiaron de estas becas 340.000 estudiantes, de los cuales casi 32.000 solicitaron estudiar en universidades británicas, y 17.000 británicos estudiaron en otras universidades europeas.

Aparte de reafirmar una supuesta soberanía universitaria, podríamos preguntarnos qué beneficios espera obtener Boris Johnson de una decisión que a los españoles nos recuerda otra de Felipe II...¡¡¡en 1559!!!

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martes, 15 de diciembre de 2020

Europeos como éstos

 Leo con estupor que Ryanair "la mayor línea aérea europea de bajo coste" ha cerrado un acuerdo los primeros días de diciembre, para comprar 210 aviones 737 MAX a la compañía norteamericana Boeing. El coste estimado de la operación ronda los 18.000 millones de euros.

Hay varias cosas que no cuadran en esta información:

1. En plena pandemia, con un tráfico aéreo bajo mínimos, con los aeropuertos vacíos y los aviones estacionados, y muchas compañías en ERTE, ¿tiene sentido una operación de esta envergadura?

2. Dos serios accidentes del modelo 737 MAX, uno de la compañía Lion Air en octubre de 2018 y otro de Ethiopian Airlines en marzo de 2019, obligaron a Boeing a retirar de la circulación este modelo de avión, hasta que se revisaran los problemas que pudieron causar los accidentes. Solo después de  una cuarentena de 20 meses la Administración Federal de Aviación (FAA) Estados Unidos, ha autorizado los vuelos del 737 MAX. ¿La apuesta de Ryanair no resulta muy aventurada?

3. De todos es conocida la rivalidad entre la norteamericana Boeing y la europea Airbus. Son los dos principales fabricantes a nivel mundial. Se calcula que Boeing ha perdido 20.000 millones de dólares con el 737 MAX. Por su parte, Airbus ha perdido muchos pedidos con la pandemia. Un pedido como el de Ryanair no solo contribuye a equilibrar las cuentas de Boeing. También animará a otros clientes dudosos a confirmar sus pedidos.


                                                Michael O´Leary, CEO de Ryanair

  

4. Airbus emplea 63.000 trabajadores europeos, tiene su sede en Toulouse (Francia) e instalaciones en  Alemania, Gran Bretaña y España.  En los meses de octubre y noviembre, con la entrega de 136 aviones, Airbus estaba recuperando la normalidad, pero su actividad en España está sufriendo fuertes recortes y será necesario aplicar un ERTE a más de 3000 trabajadores.

5. Todo esto gracias al "visionario" Michael O´Leary, consejero delegado de Ryanair,  que recientemente ha declarado que "Ryanair liderará la recuperación de los  sectores de la aviación y el turismo en Europa...a pesar del impacto de la COVID-19 a corto plazo".

Es decir. O´Leary está dispuesto a proseguir su política de vuelos a bajo coste -no sé si los ecologistas comparten su entusiasmo- y a contribuir a que Europa sea, en un futuro próximo, un Museo para chinos, japoneses y americanos. Lo que al parecer no está dispuesto por el momento es a hacer un pedido en serio a Airbus que, en el caso concreto de España, evitaría dicho ERTE.

Con europeos como éstos...

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jueves, 3 de diciembre de 2020

Sobre El hijo del chófer

 Comencé a leer El hijo del chófer (Jordi Amat, 2020) por tres referencias: Carles Geli, Lluís Bassets y Justo Serna, pero sobre todo por conocer más a fondo a su protagonista, Alfons Quintá, periodista puntero de la Transición, del que recuerdo vagamente sus artículos, pero con toda claridad su firma como corresponsal  y delegado en Cataluña de El País (1976-1982).

En la vida, desconocida hasta ahora por el gran público, de Alfons Quintá (1943-2016) hay dos planos contradictorios: El plano profesional y el plano personal y sobre ambos actúa el contexto social y político de los años de Transición que Jordi Amat hilvana con maestría.

   

                                Alfons Quintá en su etapa como director de TV3


En el plano profesional, Alfons Quintá alcanzó la gloria: Después de trabajar los primeros años en Tele/eXpres, Enciclopedia catalana, Presència, Radio Barcelona, Guadiana, trabaja en El País (1976-82), donde destapa el caso Banca Catalana, pasando sin solución de continuidad a pilotar el proyecto y la puesta en marcha de  TV3 (1982-84), donde Quintá actúa "como un pujolista, él, que lo había odiado, orienta la información para favorecer al presidente y degradar a sus oponentes...El resultado es contundente. El 29 de abri de 1984 Jordi Pujol gana las elecciones. Mayoría absoluta" (p.168).

En los años 90 publicará en El Observador, El Mundo, Avui, Diari de Girona, El Debat..., pero salvo un breve paréntesis en 2014, cuando "Jordi Pujol confiesa haber sido defraudador fiscal durante décadas" (p.230), sus artículos no alcanzarán la misma repercusión.

En el plano personal, podemos decir que su vida fue un desastre, sin paliativos. Ya con 16 años comenzó a dar muestras de una extraña personalidad, al amenazar en una carta a Josep Pla con informar a la Policía (en plena Dictadura) de sus visitas en Francia a Tarradellas, Presidente de la Generalitat en el exilio.

Más adelante, en su etapa de TV3, "Quintá actúa como un tirano...con absoluta arbitrariedad" (p.153) y "si te invita a comer, el comensal sabe que pasará una hora desagradable. No solo devora como si fuera bulímico. Es que puede meter las manos en tu plato..." (p.162).

Pero lo peor está por llegar. En 2016 -Quintá tiene 73 años- asesina a su mujer de un disparo con una escopeta de caza y después se suicida.

Y he aquí uno de los aspectos que más dudas me han generado de la lectura de este libro: Jordi Amat no se limita a describir esa conducta anómala de Quintá. Trata también de explicarla. Y para eso acude a la psicología:

Habla de complejo de Edipo, de psicopatía, de necesidad de matar al padre para explicar ciertos ataques personales en sus artículos: "El mito se neurotiza. Su padre ha muerto y parece que transfiere a Pujol su complejo nunca resuelto..." (p.219).

Esa "narración de hechos reales" que propone Amat, ¿no ganaría abreviando esas referencias psicológicas que trufan todo el relato?

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