El título de esta entrada no es más que un remedo de la peli Promesas del Este que viene a mis cortas entendederas después de leer el discurso sobre el estado de la Unión 2026 que ha largado Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, en la sede del Parlamento Europeo en Estrasburgo.
La presidenta de la Comisión Europea en el discurso del Estado de la Unión (SOTEU)En el discurso de Ursula hay promesas para todos:
- El mes que viene presentaremos un nuevo marco para la resiliencia frente al cambio climático
- En noviembre anunciaremos iniciativas revolucionarias en el campo de la IA y la computación
-Pondremos en marcha (sin fecha) el Pacto Europeo de las ciudades
- Necesitamos una ley de Empleo de Calidad y cumpliremos este objetivo antes de final de año
- Organizaremos una cumbre para defender los principios duraderos de nuestro pilar social
- Hoy puedo anunciar un nuevo proyecto de conectividad internacional entre el Cáucaso meridional y Asia Central
- Pasaremos del CETA a la Alianza para el Futuro con Canadá
- Propondré una nueva estrategia de seguridad y presentaremos nuestras ideas para hacer realidad un Consejo Europeo de Seguridad
- Puedo anunciar un nuevo instrumento europeo para los elementos de apoyo estratégico para Ucrania
- Mañana, la Comisión propondrá la Ley sobre la Seguridad de los Menores en línea (EU Kids Act).
- En 2027 convocaremos un nuevo Congreso de Europa
Me temo que las Promesas de Ursula (como sucedía en Promesas del Este) no casan con la realidad. Ha pasado de puntillas en temas más conflictivos: Ceuta, la vivienda, Israel, "nuestra economía social de mercado", la agricultura ("nuestros agricultores son los mejores del mundo"), el presupuesto de la UE, la relación con los EEUU...
Sólo en un punto, inevitable, la he visto más realista:
Hoy la paz está amenazada. La guerra de agresión de Rusia contra Ucrania se prolonga y las amenazas en nuestro suelo van en aumento. Esta última semana lo hemos visto en Dinamarca, Lituania y Polonia. Las amenazas híbridas a las que se enfrenta Europa son cada vez menos híbridas y más amenazas...
En este aspecto lleva toda la razón: En pocos años, los agentes de Putin han pasado de envenenar y/o asesinar a periodistas y miembros de la oposición , de ciberataques y del sabotaje de cables submarinos y la puesta en marcha de la "flota fantasma", al incendio de una fábrica de drones en Polonia o a poner en jaque a los aviones de la OTAN para interceptar drones rusos.
El colmo, hasta ayer, era el incidente de Leipzig (un ataque fallido con drones bomba), pero en los últimos días Putin ha elevado el tono y ha vuelto, más que hablar, a sugerir el empleo de armas nucleares.
La guerra de Ucrania va para cinco años y, a pesar de que, como afirmó von der Leyen, "en los últimos cinco años ha aumentado el gasto en Defensa casi un 80%", lo que se echa de menos no es ya un ¿utópico? ejército europeo, sino medidas para coordinar a los ejércitos de los 27...
