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martes, 26 de febrero de 2019

Libros para Europa II

                


A tres meses para la las elecciones europeas, por fin hemos podido conocer hoy mismo quién será el cabeza de lista del PSOE a las elecciones europeas: Josep Borrell. 

Esperemos que no sea, como algunos ya señalan, no sin cierta dosis de mala uva, un "candidato a palos". Mientras, el PP sigue mareando la perdiz y no se decide a presentar al número uno de su lista.

Pero nosotros, a lo nuestro. Como lo prometido es deuda, he aquí la segunda tanda de libros para Europa. La presentación sigue los mismos criterios: los dos primeros son más cortos, más fáciles de leer y más amenos. A partir del tercero la extensión y la complejidad es creciente, pero sin duda el más completo es el de Castells




Hans Magnus Enzensberger (2012): El gentil monstruo de Bruselas. Anagrama. 106 páginas

¿Puede un intelectual criticar a Bruselas sin riesgo a ser tachado de euroescéptico? Desde luego, quien no conozca la trayectoria de Enzensberger podría caer en esta confusión, debido a la fuerte crítica a Bruselas que contiene.

Aunque en el primer capítulo  reconoce sus "glorias y alabanzas" (los años de Paz, el fin de las fronteras interiores, su lucha contra los oligopolios, las subvenciones prohibidas o los abusos en las tarifas telefónicas), Enzensberger no puede con el paternalismo de Bruselas: "La UE lo sabe todo mejor que nosotros" y termina con un ruego: "Por favor, déjenos en paz con sus superfluas directivas".




Fátima Martín Gómez y Jerôme Duval (2016): La construcción europea al servicio de los mercados. Icaria. 94 páginas

La tesis que mantienen los autores es que la construcción europea, desde su origen, ha sido secuestrada por las multinacionales y el mundo de las finanzas.  El "caso de Guindos", que pasó de trabajar par Goldman Sach a Vicepresidente del BCE, no sería una excepción ya que hay precedentes en los años 60: Paul von Zeeland (Bélgica), Dirk  Stikker (Holanda), René Meyer, ligado a la familia Rothschild, presidiría la CECA, Spaak terminaría en el consejo de administración de ITT, multinacional del armamento y las telecomunicaciones que apoyó el golpe de Estado de Pinochet contra Allende.



Boaventura de Sousa Santos (2018): Izquierdas del mundo, ¡uníos! Icaria. 151 páginas

Aunque Sousa prefiere en otras obras abordar cuestiones de fondo, en este texto analiza la situación concreta de las izquierdas en cinco países Portugal, Brasil, Colombia, México y España.
Para ello expone el caso de Portugal, país en el que desde finales de 2015 gobierna el Partido socialista con el apoyo parlamentario de dos partidos de izquierda: El Bloco de Esquerda (BE) y el Partido comunista portugués (PCP): "un gobierno de izquierda sin precedentes en la Europa de las últimas décadas". Tal vez Sánchez y el 'entrecejos' Iglesias deberían tomar nota...




José Enrique Ruiz Domènec (2010): Europa. Las claves de su historia. RBA. 397 páginas

Un recorrido personal por la historia de Europa de los últimos dos mil años en busca de sus rasgos principales, de los "pilares de Europa" y responder a la siguiente pregunta:  En el futuro, ¿Será Europa un museo de sus antiguas glorias o un laboratorio a la vanguardia de la tecnología? No se trata de un libro de Historia a la vieja usanza. Se trata más bien de un ensayo, al estilo de Montaigne, en el que Ruiz-Domènec ha invertido cuarenta años, desde que en 1968 tomara sus primeras notas. 





Manuel Castells et al. (eds.): Las crisis de Europa (2018). Alianza Editorial. 648 páginas

¿Cuántas crisis ha sufrido Europa desde 2008? Económica, financiera, social, política, intelectual, moral...cada una con sus propias raíces y características, pero actuando de forma solapada, interrelacionada. 
Esta policrisis ha venido en definitiva a destapar los errores de diseño de la UE. Por ejemplo, en el caso del Euro. ¿Las medidas que ha adotado la UE han servido para solucionar o al menos para paliar los efectos de la crisis? No, por ejemplo, en el caso de los refugiados. Y lo peor: "Existe el riesgo real de que Europa pueda llegar a deshacerse".


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lunes, 30 de octubre de 2017

Las Tardes de Europa

Las Tardes de Europa no es un programa de radio. Tampoco de televisión. Se trata de una iniciativa  que el Centro de Documentación Europea (CDE) de Granada ha puesto en marcha este mismo mes de octubre.

Hoy vamos a hablar sobre la primera actividad: El debate sobre el Futuro de Europa, moderado por el catedrático Diego Liñán, contó con la participación de Manuel Conthe, Ignacio Molina y Mª Ángeles Benítez. 

El núcleo de la intervención de Manuel Conthe se refirió a la Unión Económica y Monetaria (UEM) y  recordó que "muchos países, entre ellos España, no estaban preparados para dicha Unión y que hubo políticos del PP, como Herrero de Miñón, que se opusieron. 

Recordó asimismo cómo Botín (Banco de Santander) se opuso a las medidas anticíclicas del Banco de España y cómo Rato, "el mejor vicepresidente económico de España" 
-dijo con ironía- se alineó con los bancos.

Finalizó su intervención afirmando que todavía "faltan muchas cosas para completar la UEM": Un Fondo de Garantía de Depósitos, un Plan de Infraestructuras, Titularidad de la UE de las Obras Públicas, Función anticíclica del Presupuesto Comunitario, un Fondo de Pensiones y un Seguro de Desempleo europeo.

   
    Manuel Conthe, durante su intervención en el Debate sobre el Futuro de Europa


Ignacio Molina se refirió en su intervención a la Unión Política y reconoció algo que venimos comentando desde hace tiempo en este blog: La crisis iniciada en 2007 es la culpable de esta ola de desafección a Europa y del populismo, en cuya base está el sufrimiento de los ciudadanos.

Diez años después, Ignacio Molina no es pesimista: Si 2016 nos trajo el Brexit y a Trump  -el fantasma de Cataluña también planeó en su discurso-, 2017 nos trae un cambio de tendencia, tras la elección de Macron y la reelección de Merkel.

Esta nueva situación puede favorecer a España, si se sabe jugar bien nuestras cartas: España quiere estar a la vanguardia de la integración europea, es ahora la cuarta economía de la UE, cuenta con una sólida experiencia europea, con una opinión pública favorable a la UE y en nuestro país no se han desarrollado partidos eurófobos.


 
      Ignacio Molina (i) y Diego Liñán durante el debate.
   
María de los Ángeles Benítez nos contó su experiencia como funcionaria europea. Recordó que durante la Transición y los primeros años de democracia en España, "Europa era el puerto al que queríamos llegar" y cómo Europa nos acogió (a España y Portugal) "como hijos pródigos".

Se ha hablado de "milagro español" como consecuencia de la entrada de España en las Comunidades Europeas: se ha pasado de un PIB que representaba el 60% de la media comunitaria a un PIB que está en torno al 100% de la media comunitaria.

Todo lo cual no le impidió  reconocer las sombras de Europa: Una demografía en retroceso en paralelo a la pérdida de influencia global, la crisis de los refugiados, el Brexit y Cataluña.

viernes, 23 de junio de 2017

Sobre Hemut Kohl


¿Cuando muere un personaje histórico, y en este momento me refiero a  Helmut Kohl,  es necesario acudir al panegírico, o es mejor describir los aspectos más polémicos o controvertidos de su vida y de su obra?

Si estás de acuerdo con el panegírico, te recomiendo la lectura del artículo de  Un europeísta en estado puro y no necesitas leer lo que viene a continuación, ya que trata de desmontar ciertas afirmaciones allí contenidas:

1. Kohl,"ha llevado a cabo a la creación de la moneda común, a la ampliación de las fronteras europeas hacia los confines de Rusia, a la consolidación de la mayor zona de respeto a los derechos humanos, de estabilidad, seguridad y prosperidad

Comentario: Si este artículo hubiera sido escrito antes de 2007, yo mismo lo suscribiría sin dudar. Pero tras 10 años de crisis (por mucho que Rajoy se empeñe en lo contrario) han, por decirlo de una manera suave, cuestionado la moneda única  y la atropellada ampliación hacia el Este. 

Las merkelianas políticas de austeridad han acabado con buena parte de los derechos sociales y laborales...por no hablar de los refugiados. La estabilidad, la seguridad y la prosperidad solo la notan una minoría...en la que Bassets debe sentirse muy cómodo.


  Helmut Kohl, canciller alemán (1982-1998) en una imagen, con "aureola", que acompaña    al  artículo comentado.

2. Un balance que se mantiene a pesar de los nubarrones que se ciernen ahora sobre Europa

Comentario: ¿A qué llamamos nubarrones? ¿ A los 7 años de guerra de Siria? A Ucrania? ¿ A los refugiados? ¿Al Brexit? ¿Al avance de los populismos, del racismo y la xenofobia? ¿Al superávit comercial alemán y al déficit de otros países de la zona euro? ¿A los encontronazos con Trump?

3. Kohl fue un auténtico amigo de España (...) desde Madrid se le correspondió (en la época de Felipe González) que debía ser más listo que Mitterrand, Gorbachov, Thatcher o Andreotti a quienes la unificación de Alemania provocaba hostilidad o reticencias que Andreotti resumía así: "quiero tanto a Alemania que prefiero que haya dos". 

4. ...Kohl desconfiaba de Merkel: "Está destrozando mi Europa"

Comentario: Si Kohl decía que la unidad de Alemania es la otra cara de la moneda de la unidad europea, Merkel se ha encargado de desmontar ese tinglado y labora por una Europa alemana.

No tiene nada de particular que Thatcher dijera en cierta ocasión: "hemos derrotado dos veces a los alemanes. Ahora están de vuelta"

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Noticias relacionadas (publicadas después):
- Discursos cortos, salchichas largas
-  "Luchó por una Alemania europea. Nunca más una Europa alemana"
- Armas europeas y refugiados



martes, 31 de mayo de 2016

Mayo europeo

Termina un mes de mayo  pródigo en noticias y eventos europeos.

Los diarios han dado buena cuenta del debate sobre el Brexit, la victoria de Khan, el  nuevo alcalde de Londres, las declaraciones de un alucinado Boris Johnson, los avances o retrocesos en la política de refugiados, el incumplimiento español en los objetivos europeos de déficit, las elecciones en Austria o el gripado motor franco-alemán...

Las televisiones y las redes sociales parecen más interesadas en eventos como Eurovisión o la Champions League.





Eurovisión, nació hace 60 años por iniciativa de la Unión Europea de Radiodifusión (UER), para contribuir a la unión de Europa a través de un programa transmitido simultáneamente en todos los países por la red de Eurovisión. Este año,  204 millones de espectadores ha seguido la final de Eurovisión.

Hace más de medio siglo que comenzó, como una iniciativa del diario deportivo francés L´Equipe, la Champions League, pero pronto fue organizada e impulsada por la UEFA, La final de la Champions ha alcanzado este año una audiencia estimada de 350 millones de espectadores.

Más allá de la fascinación por las cifras millonarias de audiencia y publicidad, cabría preguntarse si eventos como Eurovisión o la Champions nos hacen sentir más europeos.




sábado, 31 de octubre de 2015

Vuelve la Europa alemana


Últimamente, la UE parece un circo al que no dejan de crecerle los enanos. Incapaz, después de siete años al borde del abismo, de cerrar  la crisis de una forma decidida, no dejan de aparecer nuevos problemas externos (Ucrania, Siria) e internos: refugiados, Grecia, Reino Unido...por no hablar de los nacionalismos, la xenofobia, la extrema derecha...

Todos ellos tienen un común denominador: la crisis del sistema institucional europeo. En su origen, el sistema institucional europeo se basaba en el "equilibrio de poderes" entre la Comisión Europea 
(es la "Guardiana de los Tratados" y representa  el interés común europeo), el Consejo de Ministros (que representa los intereses de los Estados) y el Parlamento Europeo (que representa a los ciudadanos europeos). Este sistema  fue el que permitió llevar a cabo la reunificación de Alemania (1990) en el marco de "una Alemania europea".

Veinticinco años después, ese equilibrio está roto: En primer lugar, ese  interés común parece haber sido sustituido por los intereses que exigen los países acreedores de la UE a los países deudores. Las principales decisiones, como se ha podido comprobar en la crisis del euro, ya no se toman en el marco de dichas instituciones europeas.





Ahora es el BCE, a instancias o bajo una fuerte presión alemana, el que toma las decisiones económicas más importantes. En cuanto a las decisiones políticas, no fue Mogherini sino Merkel la que se reunió con Putin cuando estalló la crisis de Ucrania.

En la crisis de los refugiados, los 27 Jefes de Gobierno están más pendientes de los vaivenes de Merkel que de elaborar sus propias iniciativas. Sólo así se pueden explicar los bandazos de Rajoy que primero se resiste a acoger refugiados y tan solo unos días después afirma que "España no discutirá con Europa la cifra de refugiados".

Y qué decir sobre el "caso" Volkswagen?

Lo mínimo es exigir -y todavía no se ha hecho- la dimisión del ministro de Industria, José Manuel Soria que ha mostrado una actitud dubitativa y contradictoria: si el día 26 de septiembre exige a Seat  "la devolución de las ayudas del Plan PIVE", tan solo cuatro o cinco días después, la prensa anuncia que "el Gobierno da marcha atrás".

El caso Volkswagen es un asunto delicado y complejo ya que"el trucaje de motores de Volksvagen afecta a la credibilidad del grueso de la industria automovilística europea".  Y así lo han entendido sus socios comunitarios que pronto han "cerrado filas" con Alemania y reclaman a la Comisión Europea "que se ande con cuidado".

La Europa alemana, más cerca.



miércoles, 30 de septiembre de 2015

La Europa oficial y la Europa real

"Hay que remontarse al final del franquismo para encontrar una brecha tan grande entre la España oficial y la España real" como la de ahora ( Elisa de la Nuez, 2013).

¿Está sucediendo esto mismo en Europa?


En realidad, en la Unión Europea esa brecha no es nueva:


Mucho se ha hablado del carácter elitista del proyecto europeo. A lo largo de sus más de sesenta años de historia, esa brecha entre élites y ciudadanos ha parecido acortarse o ahondarse en según qué circunstancias: Cuando las cosas van bien, esa brecha parece cerrarse.


En cambio, cuando las cosas van mal (como en las crisis del petróleo de los años 70, la de Maastricht en los años 90, el rechazo de una Constitución Europea en la década pasada, la actual crisis del euro...) esa brecha parece ahondarse.


                             Refugiados sirios intentan cruzar a Turquía 

Como muestra un (reciente) botón:  la crisis de los refugiados. El 24 de agosto, el Presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, en plena avalancha de refugiados  afirmaba que "No es necesaria una cumbre sobre refugiados".

Tres días más tarde, ante el clamor de la sociedad civil y de organizaciones no gubernamentales como Cruz Roja, Médicos sin Fronteras, Intermón Oxfam o Save the Children, la UE convoca una reunión de emergencia.

 Una vez más, "las élites políticas -tanto las de Bruselas como los gobiernos de los estados miembros- demuestran estar muy lejos del sentir de los ciudadanos a los que se supone deben representar".


Algun@s reclaman "Más Europa" para salir de la crisis. De acuerdo, si eso significa, entre otras cosas, un proyecto europeo más solidario y democrático.


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Noticias relacionadas (Publicadas con posterioridad):

- ¿Desaparecerá la Comisión Europea?