Para celebrar los 20 años del Euro, algunos han lanzado las campanas al vuelo y gastado todas sus reservas de fuegos artificiales. Es el caso de Aquí Europa que el pasado día 7 publicó un artículo en el que se vierten algunas afirmaciones que son, cuando menos, discutibles:
Artículo: El euro...ha fortalecido la Unión Económica y Monetaria en momentos delicados como fue la crisis mundial de 2008
Comentario: Es de todos conocido que el euro no provocó la crisis de 2008...pero también que el euro no estaba preparado para una crisis de este tipo, porque la unión económica y monetaria necesita de una unión fiscal y de otras políticas complementarias en las que los Estados no estaban dispuestos a avanzar. Al final, la crisis del euro vino a sumarse y a complicar una crisis mundial de la que aún arrastramos secuelas.
A. El 78% de los ciudadanos europeos creen que el euro es bueno para la UE debido a que ofrece oportunidades como inversiones sostenibles...y ofrece beneficios como la estabilidad de precios
C. No me creo estos datos. Si se ha repetido un mantra durante toda la crisis -y creo que ha calado en la opinión publica- es "con el euro, los países no tienen posibilidad de devaluar su moneda", la solución habitual de las monedas nacionales en tiempos de crisis. Todavía hoy, 20 años después, algunos añoran -y desearían recuperar- esa capacidad de maniobra de los Estados.
Pero hablar de que el euro contribuye a la estabilidad de los precios en estos momentos es puro cinismo: En España, la inflación supera el 6,5%, la más alta de los últimos 25 años y los salarios apenas subieron el 1,5%. Mientras, en la Unión Europea, la inflación es del 5,2%.
A. Durante estos años, a pesar de las crisis, el euro ha demostrado ser resistente, un símbolo de unidad y estabilidad europea.
C. ¿Unidad y estabilidad europea? La crisis de euro desestabilizó a la Unión Europea abriendo una brecha entre los países del Norte de la UE (que en líneas generales han salido fortalecidos de la crisis) y los países del Sur que han entrado en una etapa de estancamiento, complicado después por el Covid-19.
Tal vez, en lugar de cantar las excelencias del euro, sería más práctico hacer un balance de sus éxitos y sus fracasos y hacer un llamamiento, como ha hecho Charles Michel, para revitalizar "nuestro compromiso con la acción europea colectiva, para fortalecer nuestra Unión Económica y Monetaria y avanzar con confianza".




