domingo, 15 de noviembre de 2015

A propósito de Schmidt

El fallecimiento de Helmut Schmidt, el canciller alemán (1974-1982) que "encarnó como casi nadie el afán integracionista europeo de su generación", ha tenido una amplia repercusión en los medios. En casi todas las informaciones publicadas estos días, el nombre de Schmidt va muy unido al de Willy Brandt, su antecesor en la Cancillería (1969-1974).

Por ejemplo, Luis Doncel escribe en el malhadado El País que "Schmidt llegó al poder con el doble reto de reemplazar al visionario Brandt...".

Casualmente, estoy leyendo estos días Entrevista con la historia (1974), una colección de entrevistas de Oriana Fallaci a los políticos más importantes de aquellos años: Kissinger, Golda Meir, Arafat, Andreotti, Helder Camara, Santiago Carrillo, Ali Bhutto...Y lo que se desprende de su entrevista a Brandt (pp.319-340) no es precisamente su carácter visionario :



                                                   Willy Brandt y helmut Schmidt

Oriana Fallaci: ¿Cree usted en la reunificación alemana?
Willy Brandt: No. No lo creo. Tengo casi sesenta años y no espero convertirme en un Matusalén...tendría que llegar por lo menos a los ciento treinta años como algunos ancianos del Cáucaso para ver la reunificación alemana.
Comentario: No hubo que esperar 70 años. La ceremonia de reunificación alemana tuvo lugar apenas 15 años después, el 3 de octubre de 1990, y Willy Brandt estuvo presente en dicha ceremonia.

O. F.: ¿Qué hacemos con España?
W. B.: ...Es raro que un país oprimido por una dictadura encuentre la manera de liberarse sin una guerra...No me sorprendería que, en la próxima generación, España pudiese transformarse y entrar en la Comunidad Europea
Comentario: Tan solo cinco años después (la entrevista es de 1973), España aprobaba -sin guerra- su Constitución democrática y abría un proceso de negociaciones para entrar en la Comunidad europea que pronto daría sus frutos.

O.F.: ¿Y Grecia?
W. B.: oh, el caso de Grecia es más complicado (que el de España)...
Comentario: Grecia ingresó antes que España en la Comunidad Europea (1981).

Tres aspectos fundamentales (reunificación alemana, futuro democrático e incorporación de España y Grecia a la Comunidad Europea) que cuestionan el carácter "visionario" de Brandt. ¿A qué se refiere Doncel en su artículo?

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Noticias relacionadas (publicadas después):

- El espía que acabó con Brandt





sábado, 31 de octubre de 2015

Vuelve la Europa alemana


Últimamente, la UE parece un circo al que no dejan de crecerle los enanos. Incapaz, después de siete años al borde del abismo, de cerrar  la crisis de una forma decidida, no dejan de aparecer nuevos problemas externos (Ucrania, Siria) e internos: refugiados, Grecia, Reino Unido...por no hablar de los nacionalismos, la xenofobia, la extrema derecha...

Todos ellos tienen un común denominador: la crisis del sistema institucional europeo. En su origen, el sistema institucional europeo se basaba en el "equilibrio de poderes" entre la Comisión Europea 
(es la "Guardiana de los Tratados" y representa  el interés común europeo), el Consejo de Ministros (que representa los intereses de los Estados) y el Parlamento Europeo (que representa a los ciudadanos europeos). Este sistema  fue el que permitió llevar a cabo la reunificación de Alemania (1990) en el marco de "una Alemania europea".

Veinticinco años después, ese equilibrio está roto: En primer lugar, ese  interés común parece haber sido sustituido por los intereses que exigen los países acreedores de la UE a los países deudores. Las principales decisiones, como se ha podido comprobar en la crisis del euro, ya no se toman en el marco de dichas instituciones europeas.





Ahora es el BCE, a instancias o bajo una fuerte presión alemana, el que toma las decisiones económicas más importantes. En cuanto a las decisiones políticas, no fue Mogherini sino Merkel la que se reunió con Putin cuando estalló la crisis de Ucrania.

En la crisis de los refugiados, los 27 Jefes de Gobierno están más pendientes de los vaivenes de Merkel que de elaborar sus propias iniciativas. Sólo así se pueden explicar los bandazos de Rajoy que primero se resiste a acoger refugiados y tan solo unos días después afirma que "España no discutirá con Europa la cifra de refugiados".

Y qué decir sobre el "caso" Volkswagen?

Lo mínimo es exigir -y todavía no se ha hecho- la dimisión del ministro de Industria, José Manuel Soria que ha mostrado una actitud dubitativa y contradictoria: si el día 26 de septiembre exige a Seat  "la devolución de las ayudas del Plan PIVE", tan solo cuatro o cinco días después, la prensa anuncia que "el Gobierno da marcha atrás".

El caso Volkswagen es un asunto delicado y complejo ya que"el trucaje de motores de Volksvagen afecta a la credibilidad del grueso de la industria automovilística europea".  Y así lo han entendido sus socios comunitarios que pronto han "cerrado filas" con Alemania y reclaman a la Comisión Europea "que se ande con cuidado".

La Europa alemana, más cerca.



domingo, 18 de octubre de 2015

Cuestión de educación


Hoy hablamos con Inés García-Albi, que acaba de publicar Cuestión de educación. No sé cómo me llegó la noticia de este libro. Pero en seguida me llamó la atención su enfoque original, porque Cuestión de Educación no es un informe, ni un ensayo, ni una monografía...y mucho menos una tesis de doctorado. Este libro es sencillamente "un viaje peculiar a la educación española". 

      
En efecto, Inés viaja de Barcelona a Madrid, a Soria, a Zamora, a un refugio leonés si hace falta, para buscar el testimonio de expertos, catedráticos, profesores y alumnos. Y lo mismo acude a la Universidad Complutense que a un Instituto del extrarradio. Lo mismo entrevista al responsable de Educación de una Comunidad Autónoma, a un profesor jubilado, a una joven profesora o a un alumno con problemas. Habla de métodos de enseñanza clásicos, pero no se olvida de  métodos alternativos como Educar en casa, Escuela "Slow", Espacio Holístico o la Fundación Jesuitas Educación de Cataluña.

  Inés ha tenido la amabilidad de responder a nuestras preguntas, basadas en los testimonios de sus entrevistad@s. He aquí el resultado: 




 P.   “La educación siempre ha sido un arma arrojadiza” (p.140), “los políticos tienen interés en que esté dividida la educación” (p.208) o “la educación importa poco” (p.59)… ¿Nace este libro como un acto de rebeldía ante la situación de la educación en España?

 R.   El libro fue cambiando a medida que iba elaborándose porque yo inicié el viaje con mucho prejuicio preconcebido, demasiadas cosas que llevaba en la mochila fueron cayendo por el camino y al final creo que conseguí acercarme a ella más libre. 

 De todas maneras a lo largo del viaje me he indignado mucho por la falta de sentido común que hay y por la poca importancia que se da a la educación en muchos sectores de la sociedad española entre ellos los políticos que anteponen sus intereses electorales y cortoplacistas por encima de una concepción de futuro de país.

 P.  Paidocentrismo, hiperprotección, objetores escolares, agresiones de menores a sus familiares, de padres a maestros, fracaso escolar…¿Se puede hablar de “década perdida” (p.256) en la educación española? 

 R  No, no lo creo. Antes no se medía el fracaso escolar, ni se daba importancia a ciertas cosas. Yo creo, sinceramente, que en muchos conceptos hemos mejorado, en otros hay que hacer un reajuste, la sociedad, el mundo cambia muy rápidamente, hay que adecuarse. 

 El cambio educativo va mucho más lento que la sociedad. Las agresiones de padres a maestros son casos contados. Esos padres reflejan el poco respeto que se tiene hacia los maestros, hacía el trabajo de los otros, y su educación  es nula. Otras cuestiones como el hiperprotección son más una cuestión de educación familiar.

 P.   “Hay una obsesión por que todo tenga que ser educativo, y sin embargo estamos permitiendo que las televisiones vomiten basura” (p.127) o “un país en el que desaparece la CNN y se sustituye por Gran Hermano 24 horas” (p.87). ¿Hasta qué punto ciertas televisiones son responsables del fracaso escolar?

R. Hombre, yo no diría tanto, esos programas son reflejo de que en general no importa la educación. Los súper héroes, los falsos famosos, que producen ciertos programas no pueden ser ejemplos de triunfadores. 

Al final el que estudia y es científico, por decir algo, se deja los cuernos, no consigue trabajo, etc.. y otros, unos cuantos que no hacen la o con un canuto salen en  un programa absurdo de gran audiencia y da la sensación que son los grandes triunfadores, que ellos si han llegado algo, se les jalea, se les promociona, pero luego caen en el olvido. No importa el conocimiento. En este país se hace gala aun de la incultura. Es alucinante.

 P. Cómo explicar a una sociedad hedonista que “A la escuela se va para formarse y para llegar a ser un buen ciudadano, no para ser feliz ni para estar contento” (p.183)

 R. En el libro se oyen múltiples opiniones con las que no estoy de acuerdo. Y esta no estoy del todo de acuerdo, porque para mí la adquisición de conocimiento, el madurar como buen ciudadano, el que te despierten la curiosidad por las cosas, me parece que produce felicidad, satisfacción personal, llegar a comprender el mundo en el que vives o al menos ciertos recursos para entenderlos, es fantástico, ¿no?. Y eso es lo que hay que enseñar. De todas maneras, no todo es tan blanco o tan negro, hay una amplia gama de grises y luego está también el famoso sentido común.


P. En el documento Europa 2020, España establece como objetivo educativo reducir el AET (abandono Escolar Temprano) del 24% al 15%: ¿Considera realista y viable este objetivo?  

R. Pues si todos tiráramos del carro en la misma dirección podría ser realista y viable, pero se ve que  en este país lo de remar todos en la misma dirección no se dio en la escuela, se quedó en ese parte del temario al que nunca se llega ¡Una pena!

      
      



             

miércoles, 30 de septiembre de 2015

La Europa oficial y la Europa real

"Hay que remontarse al final del franquismo para encontrar una brecha tan grande entre la España oficial y la España real" como la de ahora ( Elisa de la Nuez, 2013).

¿Está sucediendo esto mismo en Europa?


En realidad, en la Unión Europea esa brecha no es nueva:


Mucho se ha hablado del carácter elitista del proyecto europeo. A lo largo de sus más de sesenta años de historia, esa brecha entre élites y ciudadanos ha parecido acortarse o ahondarse en según qué circunstancias: Cuando las cosas van bien, esa brecha parece cerrarse.


En cambio, cuando las cosas van mal (como en las crisis del petróleo de los años 70, la de Maastricht en los años 90, el rechazo de una Constitución Europea en la década pasada, la actual crisis del euro...) esa brecha parece ahondarse.


                             Refugiados sirios intentan cruzar a Turquía 

Como muestra un (reciente) botón:  la crisis de los refugiados. El 24 de agosto, el Presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, en plena avalancha de refugiados  afirmaba que "No es necesaria una cumbre sobre refugiados".

Tres días más tarde, ante el clamor de la sociedad civil y de organizaciones no gubernamentales como Cruz Roja, Médicos sin Fronteras, Intermón Oxfam o Save the Children, la UE convoca una reunión de emergencia.

 Una vez más, "las élites políticas -tanto las de Bruselas como los gobiernos de los estados miembros- demuestran estar muy lejos del sentir de los ciudadanos a los que se supone deben representar".


Algun@s reclaman "Más Europa" para salir de la crisis. De acuerdo, si eso significa, entre otras cosas, un proyecto europeo más solidario y democrático.


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Noticias relacionadas (Publicadas con posterioridad):

- ¿Desaparecerá la Comisión Europea? 





domingo, 13 de septiembre de 2015

Versión europea


RTVE atraviesa momentos difíciles. Durante los últimos cuatro años -y más ahora que se aproximan las elecciones- TVE se ha ido convirtiendo en la televisión del Partido Popular. Y no es que lo diga yo, son los propios trabajadores y periodistas de TVE los que denuncian la manipulación y una "redacción paralela" en los informativos.

Las consecuencias no se han hecho esperar y los telediarios han perdido su liderazgo.




Otro tanto puede decirse de los programas de entretenimiento: Condena a "Entre todos", fracaso de los Morancos, de José Luís Moreno, de Ernesto Sáenz de Buruaga...retorno de Bertín Osborne y nos amenazan con Sánchez Dragó.

Es increíble que, en este contexto, todavía queden algunos programas que se pueden ver. Uno de ellos es Versión Europea (sábado 21:30, en La 2). Hace unos días pasaron El almirante (2008), drama histórico en torno a la figura del almirante Koltchak, brillante oficial al servicio de la Rusia zarista en el momento de la Revolución Rusa (1917).




Durante la proyección, venían a mi memoria imágenes de Doctor Zhivago (1965) y me parecía imprescindible la comparación entre ambas, tanto por el desarrollo de algunas secuencias (las penurias de los viajeros de un ferrocarril atravesando una helada e interminable Siberia), como por su temática y la relación entre sus protagonistas, que hace posible definir ambas películas como "una historia de amor con el drama de la Revolución como telón de fondo", que en El almirante,  no está descrita con la misma pasión, intensidad y lirismo de Zhivago.

En resumen, si Zhivago es la versión de la Revolución desde el punto de el ejército "rojo" (aunque, al parecer, no era esa la intención de Boris Pasternak, el autor de la novela y Premio Nobel en 1958), El almirante muestra el punto de vista del ejército "blanco" o zarista...con todas las ventajas de haber sido rodada casi cincuenta años después de la película de David Lean y casi veinticinco después de la caída del Muro de Berlín.


Después de ver la peli, cada uno se quedará con la versión de la revolución que mejor se ajuste a su ideología o a sus gustos personales. ¿O se trata de dos visiones complementarias? Lo importante es que una televisión pública siga ofreciendo espacios como Versión europea, "una apuesta destacada por el cine independiente", en el que también se han mostrado otros interesantes títulos como El hundimiento Bel ami o Secretos de Estado.







sábado, 29 de agosto de 2015

Corresponsales en Bruselas

En La información sobre la Unión Europea avanzábamos algunos de los efectos de la crisis sobre la información internacional (reducción de plantillas, cierre de corresponsalías...) de los que también participa la información sobre la UE.

Hoy, gracias al excelente trabajo de John Lloyd y a Cristina Marconi, autores de Hablemos de Europa (RIALP, 2015), vamos a dar un paso más para comentar el importante papel de los corresponsales en Bruselas a la hora de formar nuestra imagen de Europa.


Lloyd y Marconi destacan, por ejemplo -y alguno se sorpenderá- que en Bruselas hay más de 1000 periodistas  acreditados que trabajan tanto para las grandes agencias (Reuters, Bloomberg, Dow Jones, AP y AFP)  como para los medios de comunicación generalistas o para publicaciones especializadas.


¿Cuáles son los principales problemas con los que tropiezan los corresponsales en Bruselas a la hora de informar sobre la Unión Europea?


1. La cobertura informativa de la UE es algo bastante difícil para el periodismo: "Los procesos de la Unión, y especialmente de la Comisión, son lentos, complicados y difíciles de comprender para un ciudadano de a pie; muchos de los asuntos tratados son técnicos y específicos..." (p.16).


2. Los medios populares podrían hacer mucho por Europa. Sin embargo, los periódicos europeos populares más poderosos (Bild en Alemania y Daily Mirror y Sun en Gran Bretaña) son euroescépticos y, por tanto, muy críticos con la UE. A Bild,por ejemplo, se debe la genial sugerencia para que los griegos vendan el Partenón para pagar la deuda...





3. Los editores cada día están más convencidos de que las noticias sobre la UE no interesan al gran público lo que, unido a la crisis, ha llevado en ocasiones a reducir el número de corresponsales en Bruselas.

4. La mayor parte de los medios de comunicación se dirigen a los ciudadanos de sus respectivos países, no a los europeos en general. Sólo interesa lo que es útil para el interés nacional: "quiénes son los ganadores y los perdedores, los oponentes y los aliados; cuáles son los logros de los ministros de la propia nación en las reuniones, especialmente del primer ministro" (p.19).


5. La crisis económica ha alterado el trabajo de los corresponsales europeos que han debido, en poco tiempo, realizar un difícil aprendizaje sobre el funcionamiento de unas finanzas de gran complejidad. ¿Cómo explicar la crisis del euro y sus consecuencias sin ese bagaje? Algunos corresponsales confiesan que debieron hacer cursos acelerados de finanzas, otros se echaron en manos de los expertos y, los recién llegados, mal pagados, en ocasiones sucumben al "corta y pega".


Hay sin duda muchas otras cuestiones dignas de mención: A partir de la crisis, ¿están los ciudadanos más interesados en los asuntos europeos? ¿Quiénes  son o han sido -y por qué- los corresponsales en Bruselas más destacados? ¿Es mejor la información sobre Europa en los medios escritos o en televisión? ¿Cómo funcionan los servicios de comunicación de la UE?


Continuará...

martes, 11 de agosto de 2015

Lecturas de verano



    Unos días atrás, Natalia Marcos publicaba Siete series que deberías estar viendo este verano. Lo que a continuación viene es el primer párrafo de su artículo, en el que hemos sustituido las series por los libros que deberíamos estar leyendo este verano:

    "Estamos en mitad del verano, y a muchos afortunados aún les quedan por delante horas y horas de tiempo libre para tratar de comprender algunas claves sobre Europa y la crisis. 

    El verano es el momento perfecto para tratar de ponerse al día con los libros que han quedado relegados durante el resto del año. Pero también para descubrir nuevas publicaciones que nos llegan en época estival.

    Libros más o menos difíciles de leer, pero imprescindibles para poder ejercer nuestro derecho ciudadano a opinar y a votar. Porque no todo va a ser conformarnos con poner un bigotillo nazi a Merkel. 



                             Fuente: Der Spiegel

    Aquí van algunas recomendaciones de libros sobre Europa y la crisis". No se trata de leerlos todos sino de que cada uno lea el que más le llame la atención:

1. Lloyd, John: Marconi, Cristina (2015): Hablemos de Europa. Un sugerente informe sobre noticias medios e instituciones. Ediciones Rialp, 16€.

2. Monmany, Mercedes (2015): Por las fronteras de Europa. Un viaje por las narrativas del siglo XX y XXI. Galaxia Gutemberg, 39€.

3. Flassbeck,H. y Lapavitsas, C. (2015): Contra la troika. Crisis y austeridad en la eurozona. Akal, 14€.


5. Sanchis i Marco, Manuel (2014): El fracaso de las élites. Lecciones y escarmientos de la Gran Crisis. Pasado y Presente, 20€.

6. Brand, T. y Aglietta, M. (2015): Un New Deal para Europa. Traficantes de sueños, 20 €.