Si pregunto a alguien qué ha leído de Eric Blair, seguramente diría que no conoce tal autor. Pero si pregunto qué has leído de George Orwell, puede que la respuesta sea Mil novecientos ochenta y cuatro (así, sin números en el original), Rebelión en la granja o tal vez Homenaje a Cataluña.
Pero hoy nos vamos a remontar a una etapa anterior y concretamente a su primera obra, Sin blanca en París y Londres (1933), por la que un anónimo Eric Arthur Blair comenzó a ser mundialmente conocido como George Orwell (1903-1950).
Eric Blair nació en la India, donde su padre era un modesto funcionario del Imperio Británico. La costumbre era que los hijos de funcionarios británicos se educaran en Inglaterra. Entre 1917 y 1921 tuvo el privilegio de asistir como becario al elitista Eton College, la antesala de las prestigiosas universidades de Oxford y Cambridge.
Sin embargo, Eric renuncia a la universidad y decide preparar unas oposiciones para el Servicio Policial en Colonias y, entre 1922 y 1927 va a desempeñar su puesto en Mandalay y otras ciudades de Birmania (hoy Myanmar), pero en 1927 presenta su renuncia. Vuelve a Inglaterra. Eric quiere ser escritor y parece que Inglaterra también se le queda pequeña.
En 1928-1929 vive en París una experiencia que va a ser la base de Sin blanca...Blair no busca relacionarse con círculos de intelectuales o escritores famosos. Al principio vive de sus pequeños ahorros y publica algún articulo ocasional y mal pagado. Pero sus ahorros se van acabando y ahí comienza su narración.
Para evitar spoiler, podemos decir que, en París, el protagonista de Sin blanca...es su lucha por la supervivencia en un mundo de marginados: la busca de empleo, el hambre, el alcohol y la prostitución, el empeño o la venta de la propia ropa, las habitaciones sucias y llenas de chinches, las callejuelas de los barrios bajos, los personajes estrafalarios como Boris, los horarios infernales de un plongeur (friegaplatos) en el Hotel X (habla de jornadas de hasta 17 horas)...
No es de extrañar que, en esas circunstancias y dada su salud endeble (padecía ya antes de los pulmones), Eric fue hospitalizado y estuvo a punto de morir antes de regresar a Londres y vivir una nueva inmersión en un mundo de mendigos que describe en la segunda parte.
Hay muchas cosas que no se cuentan en el libro (por ejemplo, no habla en ningún momento de su hospitalización) y que generan preguntas en el lector: ¿Qué lleva al "etoniano" Eric/George a dejar un trabajo cómodo, seguro y bien pagado para sumergirse en un mundo de marginados y vagabundos?
En el próximo capítulo...

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