lunes, 15 de abril de 2024

Un Ripley para seriéfilos


La palabra seriéfilo no está en el diccionario, pero todos sabemos lo que significa. Muchos lo somos en realidad desde hace pocos años. En mi caso, soy seriéfilo  a mi pesar: he sido fan de la televisión pública, pero RTVE nos ha abandonado hace ya algún tiempo. Y lo mismo se puede decir de las privadas.

Ahora, si no queremos ver programas como cine de barrio o una dominguera sesión de tarde, tienes que contratar con operadores de telefonía como Vodafone o Movistar que, al principio, nos seducían con productos de mediana calidad, pero después han descubierto otro filón: incorporan plataformas como  HBO, Netflix o Filmin, pero tienes que pagar un suplemento. Y otro por los deportes, y otro por...

                             El actor Andrew Scott, protagonista de la serie Ripley

No sé si la primera serie que vi fue House of Cards o The Crown, ambas buenas series (sin entrar en más detalles, diré que las primeras temporadas de ambas me gustaron más que sus últimos capítulos). Después he visto series más mediocres y, en ocasiones, no he sido capaz de avanzar más de uno o dos capítulos.

Por eso el estreno de Ripley es algo digno de mención...pero no sé por dónde empezar: ¿Diré primero que es una apuesta arriesgada de Netflix al ser una serie en blanco y negro, que al principio se te puede hacer lenta y que  otras películas (A pleno sol, 1959; El talento de míster Ripley, 1999; y El juego de Ripley, 2002)  han abordado con éxito el mismo tema? 

                   Dakota Fanning (Marge), Johnny Flynn (Dickie) y Andrew Scott (Ripley)

Tal vez debería haber empezado diciendo que esta serie y las películas mencionadas están basadas en una novela en la que Patricia Highsmith sigue las andanzas de Tom Ripley, "un fulano inquietante, amoral, buscavidas... alguien tan turbio como temible", desde sus primeros trapicheos neoyorquinos hasta convertirse, asesinato y suplantación de personalidad mediante, en el inquilino de un Palazzo veneciano. 



El director Steven Zaillian ha tenido la suerte de formar un gran equipo con el diseñador de producción, David Gropman, y su acertada elección de Atrani como localización para los primeros capítulos; con Robert Elswit (Oscar 2007), director de una magnífica fotografía que juega un papel de primer orden. Siguiendo por el trío de actores protagonistas, Andrew Scott (premio Laurence Olivier 2005), Johnny Flynn y Dakota Fanning (la aparición puntual de John Malkovich en el último capítulo podría sugerir una segunda temporada); y con la música de Jeff Russo.

Zaillian utiliza todos los recursos (fotografía en blanco y negro con la que destaca especialmente secuencias como la de la barca, la del ascensor o la Vía Apia de noche, que recuerdan el cine negro clásico; la arquitectura y el paisaje urbano, la pintura de Caravaggio...y por supuesto los diálogos y las miradas) para que el espectador contemple inquieto cómo Ripley improvisa una mentira tras otra, ante la atenta mirada de la policía y la aguda desconfianza de sus amigos.

En esta ocasión, parece que Netflix ha querido echar la casa por la ventana y hacer una serie memorablea contracorriente de la mediocridad que impera hoy en nuestras pantallas: puñetazos, tiros, persecuciones, drogas y sexo...a todo color. Espero que el público le dé una buena acogida. Aunque solo sea para desmentir a cierto crítico cinematográfico cuando escribió: "Quizá resulte demasiado lenta para los espectadores de Netflix". A veces a los críticos no se les ocurre pensar que el público puede estar empezando a cansarse de tanta "acción".

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4 comentarios:

  1. Me declaro "a contracorriente" de los nuevos estilos televisivos, en concreto, con las 'cacareadas' series que me niego a ver. Sigo manteniendo la tradición del cine (del buen cine, claro), de las películas (de 1 hora y 30 minutos, o de 2 horas) que abren y cierran contenido y argumento.
    No veo series, por rebeldía. Por evitar ser un adicto a la hora en que echan el capítulo siguiente, aunque sé que se pueden ver de golpe varios, en las plataformas.
    Calidad, se que tienen, pero no soy "seriéfilo".
    Te podría, querido Emilio, contar con los dedos de una mano las series que he visto en mi vida, aunque ahora mismo no recuerdo ninguna.
    Abrazossssss.

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  2. Tal vez tú, en los madriles, tengas acceso a buen cine. El otro dia eché un vistazo a la cartelera de aquí y las pelis eran del tipo Godzilla o Matusalen...
    Yo tampoco soy muy de series, pero algunas hay de calidad y hay que buscarlas, porque se están haciendo ya demasiadas. De todas maneras, no caeré en la tentación de recomendar tela. Me j*d* cuando alguien te dice "tienes que ver tal peli...imprescindible".
    Abrzss!

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  3. Sobre Ripley: "Si estás huérfana de serie ya tienes una. Preciosista hasta el punto que te puede llegar a dar un stendalazo, así que mejor verla tumbada.
    Con un blanco y negro de quitar el hipo. Pero ese blanco y negro depurado, contemporáneo. Al estilo Roma de Cuarón.
    Un paseo por la Italia de los 50: Vespas, bigotes y muchas estaciones de ferrocarril. Un ambiente cargado de refinamiento y lujo digno de los desocupados de la época. Hedonismo y grandes proyectos inútiles como escribir y pintar con el único fin de darle sentido a una vida sin grandes obligaciones. Cuanta belleza reside en esta historia turbia. Delicadeza y esteticismo a espuertas pero ni un solo beso en ocho capítulos, que decir de un polvo. Pero aún así merece la pena adentrarse en la vida tortuosa y psicópatica del protagonista.Si has leído o visto anteriores versiones de El talento de Mr. Ripley de Patricia Highsmith no importa, porque esto más que una versión más es un poema sinfónico.

    Dicen los expertos que no ha tenido éxito en Netflix porque en estos tiempos queremos que todo pase ya, y el blanco y negro además nos parece raruno; algo así como de boomers.
    Venga, no me seas mainstream y sumérgete en esta dolce vita, que a veces no es tan dolce. Luego me cuentas con unos Martinis secos.
    " (José Antonio Rojo en https://www.facebook.com/photo?fbid=10231657731616168&set=a.1236861531501&locale=es_ES

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  4. Últimamente leo las críticas cinematográficas de Carlos Boyero (sinceramente, antes me resultaba insoportable: Creo que en su comentario sobre esta serie no ha sido justo: https://elpais.com/television/2024-04-13/estetica-deslumbrante-para-un-ripley-que-me-carga.html

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