¿Sois aficionados al Arte o sois de los que, cuando se tropiezan con una información que habla de escultura, pintura o arquitectura, se la saltan? Creo que, quien más quien menos, todo el mundo tiene ciertos conocimientos de Historia del Arte.
En mi caso, diré que tengo una visión más o menos clara (sin entrar en detalles) de la Historia del Arte desde la Prehistoria hasta finales del siglo XX, pero que esa visión se empañaba al llegar a los cambios en lo que va de siglo XXI.
Y es que "el Arte del siglo XXI se ha ido transformando a la velocidad de la luz. Sus revoluciones son tantas y tan meteóricas que cuesta enumerarlas y hasta seguirles el paso".
Por este motivo me he acercado al libro de Laura Revuelta Arte parece, plátano es (2025) que lleva por subtítulo "21 claves para entender el arte del siglo XXI". A continuación, me voy a referir de forma breve a algunas de estas claves:
Revuelta señala las continuidades y las rupturas del Arte del siglo XX y XXI: "En el primer cuarto del siglo XXI estamos viviendo de las rentas del Arte del siglo XX".
Sin embargo, los ismos del siglo XX ( cubismo, dadaísmo, constructivismo, futurismo, surrealismo...) prácticamente han desaparecido. Si hubiera que hablar ahora de ismos, estos serían conceptualismo (en lo artístico) y mercantilismo, coleccionismo y turismo ( en lo que se refiere al contexto) (p.176).
Conceptualismo: Un buen ejemplo de arte conceptual sería Comedian, de Maurizio Cattelan, que presenta un plátano (real) pegado a la pared con cinta adhesiva, que se vendió en 2024 por 6,2 millones de dólares (y el comprador se comió el plátano). ¿Arte o tomadura de pelo?
Mercantilismo: Las cifras que mueven ciertas obras en el mercado del arte son tan desorbitadas que Revuelta habla de "la tiranía de las cifras". Ejemplo 1: en 2021, el artista digital Beeple vendió un NFT por 69 millones de dólares. Ejemplo 2, ("más modesto"): Flowers, de Andy Warhol se vendió en 2023 por 35 millones de dólares.
Flowers, de Andy WarholColeccionismo: Estas cifras astronómicas no se pueden entender sin la presencia en el mercado del arte de grandes coleccionistas, normalmente anónimos, pero de vez en cuando salta la liebre: Paul Allen, uno de los fundadores de Microsoft, dejó en herencia una colección de arte que Christie´s subastó en una sola noche de 2022 por más de 1.500 millones de dólares.
Turismo- Redes sociales-Museos se retroalimentan. El Museo del Prado, por ejemplo, recibió en 2024 casi 3.500.000 visitas. Ni que decir tiene que el turismo y las redes sociales juegan un papel importante. Pero, si alguien lo duda, añadiré un dato: El Museo del Prado tiene un millón de seguidores en Instagram (p.185).
Instalación de Yayoi Kusama para Louis Vuitton (París)Las redes sociales también tienen sus artistas favoritos: La cuenta de Bansky en Instagram tiene 13 millones de seguidores y Yayoi Kusama es "lo más parecido a un fenómeno fans hasta entonces solo identificado con ídolos musicales" (p.78). Dicho esto, no extraña que la muestra de la artista, organizada en 2023 por el Guggenheim de Bilbao, recibiera más de 600.000 visitas.
El lanzador de flores, Jerusalén (2003), de BanskyEn resumen: Laura Revuelta hace un gran trabajo para acercarnos al Arte del siglo XXI. El lector puede obtener una visión panorámica de los cambios que se están produciendo en el mundo del arte y además los contextualiza y los explica con claridad y con cierto sentido del humor a lo largo de 20 capítulos, porque el capítulo 21 es menos optimista: "no crean que soy demasiado pesimista...", afirma casi al final.
Si le tuviera que poner un "pero" al libro de Laura Revuelta, sería éste: apenas se habla de Europa. Apunta que París podría ser ahora la nueva capital mundial del Arte; habla de la proyección internacional de museos como el Louvre, la Tate Modern o el Prado; comenta la obra de un artista de resonancia mundial como el italiano Cattelan, de la cadena de televisión "francesa" Arte***, de la Bienal de Venecia, de la Documenta de Kassel...pero todas estas referencias son como hilos sueltos. La pregunta es: si conectamos estos hilos, ¿no se podría hablar de una dimensión europea del Arte que está surgiendo en el siglo XXI?
Ay, la olvidada dimensión europea!
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*** El nombre de la cadena Arte es un acrónimo de Association relative a la television européenne.




No quería alargar esta entrada. Pero tampoco me puedo dejar en el tintero otro aspecto que Laura Revuelta no toca y que también hace referencia a esa olvidada dimensión europea: no hay ni una sola referencia al IVA de las obras de arte, que en España es de un 21%, mientras que en Alemania, Francia, Italia o Portugal oscila entre el 5 y el 7%.
ResponderEliminar¿Este detalle es una minucia? Parece ser que no, porque según algunos expertos como José Luís Guijarro Alonso "sitúa al sector español en desventaja" con nuestros vecinos y socios comunitarios. Y más si el gobierno proclama a bombo y platillo "la promoción, protección y difusión de las artes", debe adaptar este impuesto a los estándares europeos,